Limpia una playa y con todo lo que encontró puede montar un museo de los horrores

Las playas son una parte importante de nuestro mundo, no solamente un lugar en el que pasar el día “recargando pilas“. Y es que además de la amplia gama de oportunidades recreativas que ofrecen, las playas proveen hábitats singulares para una variedad de plantas y animales.

Sin embargo, la contaminación de la playa puede provocar que los nadadores enfermen, o que las playas sean cerradas temporalmente, algo que afectaría negativamente la economía local de muchos sitios que dependen del turismo. Además, un número excesivo de visitantes que no se esfuerce en mantenerla limpia, podría perjudicar los hábitats sensibles, como en las dunas de las playas, o generar demasiada basura marina. La buena noticia es que podemos ayudar a proteger nuestras playas y nuestra salud, como nuestro protagonista.

Os presentamos a Rob Arnold:

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto: os habéis estado sentando mal en la playa toda vuestra vida.