La trágica muerte de un actor de ‘La que se avecina’ que ha dejado sin aliento a los espectadores

Temporada de cambios para ‘La que se avecina’.

La exitosa serie de humor de Telecinco, ‘La que se avecina’, estrenó recientemente su decimocuarta temporada con importantes novedades en su reparto y en su trama. La comedia, que lleva más de una década haciendo reír a los espectadores con las disparatadas aventuras de los vecinos de Montepinar, se enfrenta a un nuevo desafío tras el cambio de escenario que supuso la mudanza a Contubernio 49, el edificio señorial donde transcurre la acción desde la temporada anterior.

En esta nueva etapa, la serie tendrá que prescindir de algunos de sus personajes más emblemáticos, que no pudieron acompañar a los protagonistas en su nueva vida. Es el caso de Enrique Pastor, el político metido a presidente de la comunidad; la Chusa, la exconvicta y exdrogadicta que hacía las veces de asistenta; Raquel, la psicóloga y amiga de Judith; o Nines, la prima de Raquel y cuidadora de los hijos de Antonio y Berta.

Sin embargo, la serie también incorpora nuevas caras que darán frescura y dinamismo a las tramas. Algunos de ellos ya los conocimos en la temporada pasada, como Victoria Rafaela, la hija secreta de Antonio Recio; Greta Garmendia, la millonaria viuda que se enamoró de Fermín; o Alonso, el hijo del Cuqui y la Cuqui que regresó tras años en un internado.

Pero las sorpresas no acaban ahí, pues en esta temporada vemos llegar a dos nuevos inquilinos que no son desconocidos para los fans de las series de Contubernio. Se trata de Ana Arias y Raúl Peña, dos actores que han trabajado juntos en ‘El Pueblo’, otra comedia producida por los creadores de ‘La que se avecina’. En ‘El Pueblo’ interpretan a Cristina y Martín, una pareja que decide abandonar la ciudad para instalarse en un pueblo abandonado.

Lo curioso es que estos actores no cambian de personaje al pasar de una serie a otra, sino que mantendrán su identidad y su historia. Así, veremos cómo Cristina y Martín vuelven a la ciudad tras su experiencia rural, pero esta vez se alojarán en Contubernio 49. El motivo de este regreso tiene que ver con el nacimiento de su hijo, que les obliga a buscar un lugar más adecuado para criarle. De este modo, se produjo un insólito crossover entre ambas series, que compartirán universo y personajes. Además, Cristina y Martín tendrán que adaptarse a su nueva realidad y convivir con los peculiares vecinos del edificio, que les darán más de un quebradero de cabeza.

El trágico fallecimiento de un querido actor de la serie.

El mundo del cine y el teatro español está de luto por la pérdida de uno de sus intérpretes más versátiles y prolíficos: José Lifante, que falleció el pasado martes a los 80 años de edad en el Hospital Clínico de Madrid, a causa de un trombo que le sobrevino de forma repentina. Así lo comunicó AISGE, la entidad que gestiona los derechos de los actores, que también compartió en su perfil de ‘X’ una entrevista que le hicieron hace unos años, en la que el actor catalán expresaba su gratitud hacia su profesión, en la que dijo haber hecho todo lo que un actor podía imaginar.

Y no era para menos, pues la carrera de Lifante abarcó más de seis décadas, en las que participó en más de cien películas, decenas de obras de teatro y series de televisión, e incluso trabajó como actor de doblaje. Su rostro y su voz se hicieron familiares para varias generaciones de espectadores, que lo vieron encarnar desde el mayordomo de la familia Leguineche en ‘Patrimonio Nacional’, de Luis García Berlanga, hasta el caballero del zodiaco Aioria de Leo en la serie de animación ‘Los Caballeros del Zodiaco’.

La Academia de Cine, de la que Lifante era miembro, le rindió homenaje recordando algunas de las películas en las que intervino, como ‘No profanar el sueño de los muertos’, de Jordi Grau, donde se convirtió en uno de los zombis más terroríficos del cine español; ‘Tobi’, de Antonio Mercero, donde dio vida al padre del niño con alas; ‘Las truchas’, de José Luis García Sánchez, donde formó parte del elenco coral que retrató la España de la Transición; ‘Miedo a salir de noche’, de Eloy de la Iglesia, donde interpretó a un siniestro personaje que acechaba a una joven Carmen Maura; o ‘El perro del hortelano’, de Pilar Miró, donde se metió en la piel de un criado del siglo XVII.

Pero Lifante no solo brilló en la gran pantalla, sino también en las tablas y en la pequeña. Su pasión por el teatro se remonta a su infancia, cuando participaba en las obras del colegio. A los 14 años se inscribió en el Instituto del Teatro de Barcelona, y debutó como actor profesional en 1960, con la compañía de Enrique Diosdado y Amelia de la Torre. A lo largo de su vida, representó numerosas obras de autores clásicos y contemporáneos, como Lope de Vega, Molière, Valle-Inclán, Buero Vallejo, Alfonso Sastre o Fernando Arrabal.

Su primera aparición cinematográfica fue en 1961, en la película ‘Los atracadores’, de Francisco Rovira Beleta, con la que obtuvo una nominación al Óscar a la mejor película de habla no inglesa. Ese mismo año, también participó en ‘Juventud a la intemperie’, de Ignacio F. Iquino. Sin embargo, durante los años sesenta y setenta, Lifante se centró más en el teatro, y no fue hasta 1974, cuando se trasladó a Madrid, que retomó su carrera en el cine, que se prolongaría hasta 2011, cuando hizo su último trabajo en la pantalla, la serie de terror en línea ‘Cementerio de historias’, donde se puso en la piel de ‘El Enterrador’, un misterioso narrador que contaba historias de diferentes géneros y tonos.

En televisión, Lifante también dejó su huella en series de éxito, tanto de comedia como de drama, como ‘El pícaro’, de Fernando Fernán Gómez, donde encarnó a un pícaro del siglo XVI; ‘Teresa de Jesús’, de Josefina Molina, donde dio vida al confesor de la santa; ‘Media naranja’, de Manuel Gómez Pereira, donde fue el padre de Ana Diosdado; ‘Villarriba y Villabajo’, de Luis García Berlanga, donde interpretó al alcalde de uno de los pueblos enfrentados; ‘Hermanos de leche’, de Manuel Iborra, donde fue el padre adoptivo de Gabino Diego; ‘Abierto 24 horas’, de José Luis Moreno, donde fue el dueño de un supermercado; ‘Aquí no hay quien viva’, de Alberto Caballero, donde fue el padre de Fernando Tejero; ‘La que se Avecina’, del mismo creador, donde fue el abuelo de Pablo Chiapella; o ‘Cuéntame cómo pasó’, de Miguel Ángel Bernardeau, donde fue el tío de Imanol Arias.

Además de su faceta como actor, Lifante también se dedicó al doblaje, sobre todo a principios de los noventa, cuando trabajó en los estudios de Arcofón, en Madrid. Allí prestó su voz a personajes de series como ‘Colombo’, donde dobló al detective protagonista interpretado por Peter Falk; o ‘Los Caballeros del Zodiaco’, donde dio voz a varios personajes, entre ellos el malvado Máscara de Muerte de Cáncer y el noble Aioria de Leo.

Con este impresionante currículum, no es de extrañar que José Lifante fuera considerado como uno de los actores más completos y camaleónicos de nuestro país, capaz de adaptarse a cualquier registro y género, y de trabajar con algunos de los mejores directores de nuestra historia. Su legado permanecerá vivo en la memoria de todos los que disfrutamos de su talento y su entrega. Descanse en paz.

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