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La regla de los 30: Sale a la luz la fatal combinación que pudo provocar el incendio de Los Gallardos

La «regla de los 30» explica por qué el incendio de Los Gallardos avanzó con una rapidez devastadora

El incendio forestal declarado este martes en Los Gallardos (Almería) no solo estuvo marcado por la magnitud de las llamas, sino también por unas condiciones meteorológicas que los especialistas consideran las peores posibles para combatir un fuego de estas características. Los expertos coinciden en que el comportamiento del incendio estuvo condicionado desde el primer momento por una combinación de factores que favoreció una propagación explosiva y redujo considerablemente la capacidad de respuesta de los equipos de extinción. Entre esos elementos destaca la conocida como «regla de los 30», un concepto ampliamente utilizado en el ámbito de la prevención y gestión de incendios forestales para identificar escenarios de riesgo extremo.

¿Qué es la «regla de los 30» y por qué preocupa tanto a los expertos?

Durante el programa El Tiempo de Antena 3, el meteorólogo César González explicó que el incendio reunió prácticamente todas las condiciones que los profesionales temen encontrar cuando se declara un fuego forestal. La denominada «regla de los 30» hace referencia a la coincidencia simultánea de tres variables especialmente peligrosas: temperaturas superiores a los 30 grados, rachas de viento por encima de los 30 kilómetros por hora y una humedad relativa inferior al 30 %. Cuando estos tres factores coinciden, la vegetación pierde gran parte de su humedad, el viento alimenta constantemente las llamas y cualquier foco puede crecer de manera muy rápida, dificultando enormemente las tareas de control.

Se trata de un patrón que los servicios de prevención vigilan especialmente durante los meses de verano, ya que incrementa de forma significativa el riesgo de que un incendio adquiera un comportamiento extremo en muy poco tiempo. En esas circunstancias, el fuego puede cambiar de dirección con rapidez, generar focos secundarios mediante el transporte de pavesas y superar con facilidad las primeras líneas de contención establecidas por los equipos de emergencia.

Los Gallardos registró valores incluso más extremos que los de la propia regla

Según explicó César González, la situación meteorológica registrada durante la tarde del martes fue incluso más severa que la contemplada por esa referencia de riesgo. Los termómetros alcanzaron 37 grados, la humedad relativa descendió hasta el 15 % y las rachas de viento superaron los 50 kilómetros por hora. Unos valores que, en palabras del meteorólogo, convirtieron la zona en «un auténtico polvorín meteorológico».

Con una vegetación muy seca tras varios días de intenso calor y un viento capaz de impulsar rápidamente las llamas, el incendio encontró unas condiciones ideales para expandirse. Además de favorecer el avance del frente principal, el viento facilitó el desplazamiento de brasas y pavesas a largas distancias, generando nuevos focos y complicando aún más las labores de los equipos desplegados sobre el terreno.

Un amplio dispositivo continúa trabajando para controlar el incendio

La evolución del incendio obligó a activar un importante operativo de emergencia que continúa trabajando para estabilizar el perímetro afectado y evitar nuevas reproducciones. En las labores participan efectivos del Plan Infoca, bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), que se incorporó para reforzar las tareas de control y apoyo sobre el terreno.

La prioridad sigue siendo proteger a la población y limitar el avance de las llamas mientras las condiciones meteorológicas permitan avanzar en la estabilización del incendio. Las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución del fuego y adaptan el despliegue de medios en función del comportamiento del incendio y de las previsiones meteorológicas.

Desalojos preventivos y medidas de protección para la población

Como medida de precaución, varias personas han tenido que abandonar sus viviendas de forma preventiva ante la proximidad de las llamas. Los servicios de emergencia continúan evaluando la situación para garantizar la seguridad de los vecinos y actuar con rapidez si fuera necesario ampliar las medidas de protección.

Los responsables del operativo recuerdan la importancia de seguir en todo momento las indicaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios hacia las zonas afectadas, ya que el comportamiento de un incendio bajo condiciones meteorológicas extremas puede cambiar en cuestión de minutos.

Andalucía habilita un teléfono de atención para familiares y afectados

Ante la evolución del incendio, el servicio de Emergencias 112 Andalucía ha puesto en marcha un teléfono de información destinado a familiares y personas afectadas por la emergencia. El número 677 904 624 está atendido por profesionales especializados en psicología de emergencias y desastres, que ofrecen información y apoyo a quienes lo necesiten durante estos momentos de especial dificultad.

Las autoridades recuerdan que los episodios de calor extremo, baja humedad y viento intenso incrementan notablemente el riesgo de incendios forestales y hacen mucho más complejas las tareas de extinción. Por ello, insisten en extremar la precaución mientras persistan estas condiciones y seguir siempre las recomendaciones emitidas por los servicios de emergencia.