La policía cree que Tomás Gimeno asfixió a sus hijas antes de lastrarlas en el mar

Tomás Gimeno ejecutó su plan antes de hablar por última vez con Beatriz.

El barco Ángeles Álvariño estuvo detenido en el barranco en el que hace unos pocos días encontró la botella de buceo de Tomás Gimeno con un edredón atado por un extremo. La Guardia Civil estaba convencida de que aquella fatídica noche Tomás terminó con la vida de sus pequeñas, y luego embarcó los cuerpos y los lastró en el mar con el ancla y la cadena de la barca. Por ese motivo, el robot buscó sin tregua en aquella zona.

Es exactamente así como han terminado hallado los dos bultos atados al ancla, aunque uno estaba vacío. En el otro encontraron el cuerpo de Olivia, a 1.000 metros de profundidad.

La búsqueda continúa en la misma zona en la que aparecieron los petates sin tregua porque todavía no se ha encontrado el cuerpo de la pequeña Anna, de un año. La benemérita está convencida de que cerca estará el de Tomás.

La Guardia Civil examinó en cinco ocasiones diferentes el domicilio del padre de las niñas.

Con el terrible descubrimiento, un ejemplo claro de violencia vicaria, los investigadores han confirmado la hipótesis principal que manejaban desde el primer momento. A pesar de las esperanzas que albergaba Beatriz, la madre, de que se tratase de una fuga, la Guardia Civil lo tenía claro: Tomás asesinó y lastró a sus hijas al fondo del mar.

Pablo Fuente dio en Horizonte, el espacio de Iker Jiménez, la última hora del caso: “La hipótesis que se maneja es que el padre podría haber acabado con la vida de las niñas asfixiándolas con una almohada, llevándolas ya dentro de esas bolsas y las arrojó al mar en ese primer viaje que se hizo con la lancha”, dijo.

El colaborador contó que, al haberse encontrado otra bolsa vacía en esa zona, “todo apunta a que en esa zona van a aparecer los cuerpos” de Anna y del propio Tomás Gimeno, el padre.

Por su parte, el periodista Nacho Abad reveló lo que encontraron los expertos en uno de los registros del domicilio. Explicó que en la vivienda de Tomás se localizó una caja de relajantes musculares sobre una mesa. Un hallazgo que hizo presagiar el trágico desenlace del caso.desenlace.

Los medicamentos hicieron que la Guardia Civil empezara a sospechar la posibilidad de que el padre pudiera haber drogado a sus hijas. Los investigadores trabajaron entonces con la hipótesis de que Tomás había hecho que las niñas tomaran pastillas hasta dormirlas. De esta forma, las habría sacado de su casa sin llamar la atención de nadie.

Nacho Abad reveló también que en la lancha del progenitor de las niñas se encontró un rollo de cinta americana usada. La cinta coincide con la que se ha encontrado en la botella de oxígeno hallada en el fondo del mar, así como con la que se ha encontrado en el ancla en el que estaban atados los dos petates.

Joaquín Amills, portavoz de la familia: “Son momentos tremendamente duros”

“Son momentos tremendamente duros. Hay pocas palabras que pueden explicar lo que estamos viviendo. Estamos pendientes de la identificación del ADN pero todos los presagios son malos y duros porque pensábamos en la posibilidad de que las niñas estuvieran vivas”, explicaba.

Pero posteriormente se le quebró la voz: “Creo que la esperanza es lo que a las familias de desaparecidos les mantiene vivas. El caso de Olivia y Anna va a marcar un antes y un después. Ojalá que así sea, será el mejor homenaje que podamos darle no ya desde la sociedad sino de todo el mundo. Hay pocas palabras”.

“Esperemos que se pueda cerrar este círculo. Que se identifique a Olivia, que se encuentre a Anna, a este individuo que me cuesta pronunciar el nombre… Que se cierre el círculo”, decía finalmente.