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La polémica respuesta de Ramón García cuando le preguntan si habría que llevar niños a los toros: «Les va a hacer…»

Unas declaraciones televisivas abren un intenso debate social.

La televisión sigue siendo uno de los escenarios donde surgen discusiones públicas que logran traspasar la pantalla. Cada temporada, ciertas apariciones generan opiniones encontradas y llevan a que un tema acapare la atención mediática. En esta ocasión, ha sido un conocido presentador el que ha protagonizado un momento que ya circula por todas las redes sociales. Su intervención ha reavivado una conversación que llevaba tiempo latente en la sociedad.

La polémica no ha surgido por casualidad, sino en el marco de un evento muy relacionado con una tradición que divide opiniones. En los últimos años, los debates sobre costumbres culturales han alcanzado una gran visibilidad, especialmente cuando están relacionadas con el entretenimiento o con actividades que despiertan sensibilidades contrapuestas. En este contexto, comentarios que antes pasaban desapercibidos hoy se analizan con lupa.

El protagonista de esta noticia es un rostro muy querido por el público televisivo. Durante décadas ha estado vinculado a espacios emblemáticos y conserva un carisma que lo mantiene vigente. Sin embargo, esa cercanía con la audiencia no lo ha librado de convertirse en tendencia por unas palabras que muchos consideran controvertidas.

Un mensaje que no deja a nadie indiferente.

Ramón García, conocido popularmente como Ramontxu, sorprendió durante la gala de San Isidro 2026 celebrada en Las Ventas con un alegato a favor de la tauromaquia. “Por eso yo quiero pedir hoy que lleven a sus hijos y a sus hijas a los toros. Que lleven a sus nietos y a sus nietas a los toros. Que lleven a sus sobrinos y a sus sobrinas a los toros. Que lleven a sus hermanos. Porque el mundo del toro y lo que se aprende no te lo da nada. Ninguna otra cosa en la vida”, declaró desde el escenario. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por parte de algunos asistentes.

El presentador reforzó aún más su postura al afirmar que acudir a la plaza desde temprana edad “les va a hacer mejores personas”. Esta idea, que para él refleja una defensa de la tradición, ha encendido un debate que va mucho más allá del mundo televisivo. El hecho de incluir a los niños en la ecuación ha sido el detonante principal de la controversia.

Pronto, las reacciones comenzaron a multiplicarse. Entre ellas, destacó la de Asier Esparza, representante del partido animalista PACMA, que publicó un vídeo criticando duramente lo dicho por el presentador. “Hablar de tu abuelo y de llevar a los niños a los toros para hacerlo, como dices, mejores personas utilizando la nostalgia y el amor de un nieto como argumento para justificar que un niño presencia una tortura ritualizada y absolutamente premeditada, esto no es tradición, esto es un disparate y una manipulación emocional”, expresó.

Las críticas de los sectores animalistas.

Esparza no se quedó ahí y continuó señalando que el aprendizaje al que hacía referencia el presentador tiene un lado oscuro. “Dices que allí se aprende algo que no te da nada más en la vida y aquí te voy a dar la razón. Se aprende a desconectar el alma y la empatía”, apuntó, para después añadir que la evidencia científica sobre el sufrimiento del animal es incuestionable.

El portavoz de PACMA planteó un dilema directo: “El debate es: ‘ahora que sabéis que sufre, ¿hasta cuándo vais a seguir fingiendo que no lo sabéis?’”. Sus palabras buscaron confrontar a quienes defienden esta práctica, cuestionando la educación emocional que se transmite a los menores cuando presencian estas escenas.

El vídeo publicado por Esparza se ha compartido cientos de veces, generando tanto apoyos como rechazos. La intervención, cargada de emoción y de referencias al sentido común, finalizó con un mensaje claro: “Si para mantener viva tu afición necesitas heredarle a un niño la capacidad de mirar al dolor y no sentir nada, no estás formando mejores personas, sino ciudadanos vacíos y anestesiados”.

Las redes sociales amplifican la polémica.

La repercusión de estas declaraciones ha sido inmediata. Las plataformas digitales se han llenado de comentarios en los que usuarios de todas las edades expresan su postura sobre si las tradiciones deben evolucionar o mantenerse intactas. Algunos defienden la libertad de elección y el valor cultural de los toros, mientras que otros insisten en que la empatía y la compasión deben prevalecer.

Esta conversación masiva demuestra cómo la sociedad está cada vez más sensibilizada con los temas relacionados con el bienestar animal y la educación en valores. Las opiniones encontradas se entrelazan con reflexiones sobre la identidad cultural y el futuro de estas celebraciones tradicionales. La combinación de nostalgia, tradición y crítica ética ha convertido este episodio en un fenómeno viral.