La Guardia Civil detiene al inventor de las patatas sabor a “huevo frito”

El mundo de las patatas fritas de sabores se nos ha ido de las manos.

El mundo de las patatas fritas de sabores, no conoce límites. Las hay de trufa y queso, de aperitivo y berberecho, de salsa casera, de cóctel de gambas, incluso de vino espumoso. Pero uno de los sabores más controvertidos es, sin duda, el de huevo frito.

Los que las hemos probado, nos hemos quedado patidifusos. Al principio no es un sabor especialmente marcado, pero según vamos comienzo se hace patente que no es un huevo frito, sino más bien su yema. El sabor, cada vez más invasivo, se cuela en todos los huecos de la boca —seguramente por el exceso de sal—.

Diez minutos después, el sabor de boca empieza a ser demasiado agresivo. ¿Pero es que nadie va a hacer nada al respecto? Afortunadamente, tenemos buenas noticias para los que habéis pasado por este suplicio.

La Guardia Civil ha detenido por fin al inventor de estas patatas sabor a huevo frito que tanto daño estaban haciendo a los paladares de los incautos que se decidían a probarlas. Por no hablar del ataque a la tradición culinaria mediterránea. J.Z. de 45 años es un malagueño que vendió la receta a Mercadona hace apenas 3 años, antes de que se convirtieran en un éxito de ventas a pesar de las numerosas críticas.

La operación “toro bravo” se engloba en el marco de un esfuerzo internacional por terminar de una vez por todas con ideas como estas, que tanto daño hacen a la cultura culinaria de los diferentes países. Las patatas sabor a huevo frito llevaban algún tiempo en el punto de mira de los cuerpos de seguridad, desde que surgió una alerta en la comandancia general de Cartagena.

Para los menos avispados: ¡Inocente!