La clave importante que ha revelado el senderista que encontró el cuerpo de Esther López

Los investigadores no descartan que el cuerpo fuera dejado en la zona donde se encontró.

El cuerpo de Esther López fue hallado el sábado por un paseante en la cuneta de la carretera, a no demasiados metros del restaurante de La Maña. Se trata de un lugar que ya se había inspeccionado antes en varias batidas y que era visible y transitado.

Tras el hallazgo, hasta el lugar del crimen se trasladaron miembros de la Unidad Central Operativa, la UCO, el Equipo Central de Inspecciones Oculares, el ECIO, para recabar las pesquisas necesarias que puedan ayudar a esclarecer qué pasó con Esther López. Hasta el levantamiento del cadáver y, posteriormente, se llevaron varias bolsas del lugar en el que se encontraba el cuerpo.

La autopsia revelará cómo y cuándo murió Esther López y si el cuerpo fue trasladado. Además de otras pesquisas, se están analizando las imágenes grabadas por las cámaras de tráfico y de los locales cercanos a donde se encontró el cuerpo.

Cabe recordar que en este caso la lista de sospechosos asciende a más de diez personas tras las contradicciones de los testimonios de las dos últimas personas que estuvieron con Esther López la noche que desapareció. Por su parte, el único detenido hasta el momento, el “Manitas”, quedó en libertad con medidas cautelares.

La persona que encontró el cuerpo dice que paseó por la zona todo enero y no encontró nada.

Hay un detalle fundamental sobre el hallazgo del cuerpo de Esther López el sábado por un paseante en la cuneta de la carretera. Quienes lo vieron allí, afirman que estaba “cuidadosamente colocado”, detalle por el que cobra fuerza la hipótesis de que el cadáver fue colocado durante la madrugada del viernes al sábado.

Sobre las 10:30 horas del sábado, un “senderista” descubrió el cuerpo en la cuneta de la carretera. Al parecer, según informa OK Diario, yacía bocabajo, y estaba vestida con la ropa del día de su desaparición. Además, portaba su bolso.

No estaba enterrada, sino en superficie, con solo un poco de hierba por encima. Por ese motivo, parece raro que el cadáver hubiese estado allí desde que desapareció y nadie lo hubiese visto en las batidas que se han realizado por la zona.

Ha salido a la luz el testimonio del senderista que se topó con el macabro hallazgo en la mañana del sábado. Ahora se ha sabido que el testigo declaró a la Guardia Civil que había paseado exactamente por el mismo lugar “todos los días desde enero” y no había visto nada que le llamara la atención en esa zona, según ha avanzado El Comercio.

El caso sigue bajo secreto de sumario y es la titular del Juzgado de Instrucción 5 de Valladolid quien dirige la investigación para tratar de esclarecer qué le pasó a Esther la madrugada del 13 de enero para no poder regresar a su casa de Traspinedo.