La brillante respuesta de un restaurante a una incomprensible queja en TripAdvisor

En las webs de críticas a hoteles o restaurantes se puede encontrar de todo. Pero una de las reseñas más delirantes es la de una usuaria de TripAdvisor intentó destrozar a un restaurante asturiano especializado en comida andaluza.

Su reseña ha provocado una gran carcajada en redes sociales más de dos años después de haberla escrito, al haber sido rescatada por Comensal Enfurecido. Se trata de una cuenta de Twitter especializada en recoger las críticas más divertidas —por la razón que sea— encontradas en estas webs.

En este caso, la clienta escribió en TripAdvisor en septiembre de 2016 un duro mensaje titulado “para no volver”. En él, criticaba la calidad de la comida de una taberna llamada La Andaluza —que, a pesar de su nombre, se encuentra en Oviedo—.

Pero lo mejor de todo es la elegante respuesta del restaurante. ¡Juzgad vosotros mismos!

https://twitter.com/ComensalFurioso/status/1094189334549458944
https://twitter.com/ComensalFurioso/status/1094189334549458944

“Seguimos con adobo de pollo y a parte de estar congelado estaba empanado dos o tres veces. Tuvimos que anular el resto de la comida, era infumable, y la mojama no era fresca. Una auténtica decepción”, escribió la usuaria.

Como podéis ver, a pesar de lo extraño de la queja, el gerente del restaurante explicó pacientemente cuál creía que había sido el fallo que había originado la mala impresión.

“No quiero que suene presuntuoso lo que le voy a contestar incluso le invito a que vuelva cuando quiera”, comienza la cautelosa respuesta. “Imagino que desconocía lo que había pedido porque el cazón en adobo es un pescado de la familia ovovivípara y vive en aguas templadas. No tenemos pollo en la carta pero la próxima vez que venga, si me avisa, podremos conseguírselo. Respecto a la mojama que decía que no era fresca… Es lomo de atún en salazón, calcule que tiene que sufrir un proceso de curación de al menos 18 días en unos túneles especiales al viento de levante. Creo que tampoco sabía lo que comía”, explicó a continuación.

Así, el gerente asume la culpa de no haberle explicado en qué consistía cada plato. “Este problema se arreglaba habiéndome pedido ayuda, que además es algo que siempre ofrezco porque entiendo que la originalidad de la carta puede hacerla necesaria”, concluye la respuesta junto a un “afectuoso saludo”.

¿Qué os parece a vosotros?