«La boda fue un montaje del DJ para ganar dinero»: Irene Rosales descubre que no está casada con Kiko Rivera

«Nunca tuvo intención de casarse con Irene Rosales».

Recientemente comenzó un nuevo capítulo en la vida de Kiko Rivera. Supuestamente, el DJ ha decidido mantener su vida privada y los conflictos con sus seres queridos al margen del foco mediático para centrarse únicamente en su profesión. El intérprete es consciente de que este cambio radical puede hacer que algunas personas dejen de seguirle, pero antepone su salud mental a todo.

El hijo de Isabel Pantoja parece culpar a Telecinco de mucho de lo acontecido en las últimas semanas. Kiko Rivera se mostró furioso en su último directo a través de las redes sociales, en el que manifestó su malestar por el insistente seguimiento que los reporteros le están haciendo desde la publicación de su última exclusiva.

Seguro que tampoco le habrá gustado la «bomba» confirmada este fin de semana en Socialité. Pablo González, el conocido paparazzi, desmontó la que sería la «gran mentira» de Kiko Rivera a su mujer, Irene Rosales. Y es que la boda que celebraron en 2016 habría sido una farsa.

«Irene descubrió al ir a inscribir a su hija pequeña en el registro civil que seguía figurando como mujer soltera, dos años después de celebrarse el falso enlace», relató el paparazzi. Según el testimonio de Pablo González, Kiko Rivera no presentó nunca los documentos en el registro civil y el enlace no sería válido.

«Nunca tuvo la intención de casarse con Irene Rosales», contó. Según este relato, el DJ quería rentabilizar el enlace, pero no lo habría formalizado para evitar posibles conflictos con su pareja en el futuro.

«La supuesta boda fue una descarada puesta en escena para que Irene no pidiese más la formalización legal de la relación y para rentabilizarlo a sabiendas de que no tenía validez legal (…) En el registro civil la andaluza descubre que el estado de los padres de las pequeñas es ‘solteros’ (…) Ella pensó que se trataba de un error burocrático, pero terminó descubriendo que llevaba dos años creyendo que estaba casada sin estarlo», contó.

Isabel Pantoja conocía del engaño de Kiko a Irene.

Cuando Irene Rosales descubrió este «paripé», la pareja tuvo una fuerte discusión que desembocó en una crisis que casi acaba en ruptura. Ahora, años después, se ha podido saber que la entrada de Irene Rosales en GH Dúo se hizo a condición de que Kiko Rivera legalizara el matrimonio. Esto explicaría la frialdad de la pareja durante el concurso.

Un par de semanas después de que acabara el reality, la pareja acudió por fin al registro para convertirse en matrimonio. Según el paparazzi, la verdadera boda del DJ y la colaboradora fue extremadamente fría.

«Acudieron por separado al registro civil y allí coincidieron, se casaron, firmando los papeles a las diez y media de la mañana únicamente con la presencia de dos testigos, el representante de Kiko, Fran, y una amiga íntima de Irene para que esto quedase en el más absoluto secreto», contó.

Según este testimonio, Isabel Pantoja conocía todo lo que había sucedido y le recomendó a su hijo que: «mantuviera a la fiera callada para que no desvele la mentira». La cantante temía que la revista a la que habían vendido la exclusiva le diese «un tirón de orejas». «Esta información habría dejado en mal lugar a la publicación», contó el paparazzi. Este sería, además, el detonante de la mala relación existente entre Isabel Pantoja y su nuera, Irene Rosales.