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Julián Contreras fue a una floristería a pedir trabajo, y la respuesta de la dueña se merece una ovación

Una situación inesperada.

Julián Contreras Ordóñez, de 38 años, ha compartido recientemente en su canal de YouTube una experiencia que tuvo con Sonsoles Ónega, destacando la entrevista que le realizó en el programa «Y ahora Sonsoles» como un momento muy gratificante. En su nuevo vídeo en la plataforma, titulado «Magistral lección de periodismo y sensibilidad con Sonsoles Ónega en Antena 3», Julián expresó su profunda admiración por la conductora y su enfoque profesional.

En sus reflexiones, Julián, hijo de la conocida Carmen Ordóñez, ha abordado cómo las percepciones y comentarios vertidos sobre él en los medios de comunicación han influido en su carrera profesional. Dirigiéndose a sus seguidores, afirmó: «A mí no me afectaría tanto lo que piense la gente, no se puede gustar a todo el mundo, pero es muy lesivo». Esta declaración pone de relieve las dificultades emocionales que enfrenta debido a la opinión pública.

Para ilustrar su punto, Julián compartió una anécdota significativa que vivió hace algún tiempo en Madrid. Recordó cómo, en medio de su búsqueda de empleo, se encontró con una oferta de trabajo en una floristería situada en la Castellana. «Os he contado ya la historia de la floristería. Eso es de los mejores y mayores ejemplos que yo he tenido. Después de todo lo del restaurante y demás, un día pasé por una floristería que está en la Castellana -no sé si seguirá o no-, y ponía que buscaban personal para trabajar».

La reacción de la dueña.

Julián decidió entrar y preguntar si el puesto seguía disponible. Con interés y humildad, explicó a la dueña que aunque no tenía experiencia previa, estaba dispuesto a aprender. «Entré y pregunté si seguía disponible el empleo y me dijeron que sí. Y dije que me interesaba. Le dije ‘yo no tengo experiencia’. Me dice ‘ah, ¿es para ti?’. Le digo que sí, que no tenía mucha experiencia, pero que podía aprender. Le dije ‘no creo que se me dé mal. Es verdad que no tengo mucha creatividad, pero me imagino que habrá alguna serie de patrones'», relata.

La respuesta de la dueña de la floristería fue sorprendente y, en cierto sentido, desalentadora. Reconociendo a Julián, le explicó que su presencia en el negocio podría dar una imagen errónea, sugiriendo que se trataba de una última opción para él. «La señora me dijo ‘mira, te conozco perfectamente. Sé perfectamente lo que te ha ocurrido y el hecho de que te vean aquí puede dar la sensación de que esto es lo único que has encontrado o lo único que te ha quedado. Y no me gusta la imagen que transmite del negocio, lo siento muchísimo’. Bueno, no me gustó, pero no me quedó más remedio que decirle ‘gracias, lo siento mucho'».

«¿No te importa que…?»

Antes de abandonar el lugar, Julián se sorprendió aún más cuando la dueña le pidió hacerse una foto para Facebook, una petición que encontró desconcertante y contradictoria. «Y antes de irme, me dijo ‘¿no te importa que nos hagamos una foto para Facebook?’. Aquello fue para mí como si me dieran un salmonazo en la cara. ¿Cómo? Todo eso te cuesta entenderlo. Aquí hay una dicotomía muy grande. Me hice la foto, claro. Yo no tengo ningún problema. La que no fue muy coherente es ella», narra con una mezcla de incredulidad y resignación.

Reflexionando sobre esta experiencia, Julián destacó el impacto emocional que tuvo y cómo ejemplifica la doble vertiente de su vida pública. «Yo me fui a casa, salí de allí, el problema no era tanto… el problema era entender que yo tenía dos vertientes. Si yo mañana empiezo a trabajar en Telepizza ya es una noticia. La noticia no sería porque estoy trabajando, no: es porque entienden que es decadente. Es una mierda, es una cosa muy difícil de entender, pero es verdad que hay como dos caminos que van a paralelo, que no tienen nada que ver, pero van en paralelo», concluye.

Con estas palabras, Julián Contreras Ordóñez ofrece una visión introspectiva y sincera sobre las complicaciones de vivir bajo el escrutinio público, demostrando una vez más la complejidad de su trayectoria personal y profesional.