Jorge Rey anticipa un cambio en el tiempo.
Jorge Rey, el joven meteorólogo que se hizo famoso por sus predicciones basadas en el método tradicional de las cabañuelas, ha vuelto a compartir su visión sobre la evolución del clima en España. Conocido por adelantarse a fenómenos meteorológicos inesperados, en esta ocasión ha analizado lo que nos espera en la primera semana de febrero. Su pronóstico sugiere que, tras un fin de semana marcado por lluvias y frío, se avecina un cambio notable en las condiciones atmosféricas.

Durante los últimos días, un frente lluvioso ha afectado principalmente al norte y al oeste del país, dejando un ambiente invernal propio de la época. Sin embargo, Rey señala que esta situación dará paso a un periodo de estabilidad en gran parte de la península. El meteorólogo sostiene que el sol será protagonista en muchas regiones, aunque esto no significa necesariamente un ascenso en las temperaturas.
Según sus cálculos, la semana comenzará con cielos despejados, pero con un descenso térmico progresivo. A medida que avance, las jornadas serán más soleadas, aunque, paradójicamente, también más frías. Este enfriamiento vendrá provocado por la entrada de vientos continentales, que favorecerán un ambiente seco y despejado, pero con temperaturas mínimas en caída libre.
Frío en aumento y posibles nevadas.
El punto álgido de este descenso térmico llegará hacia el final de la semana, cuando las temperaturas más bajas coincidirán con el regreso de la inestabilidad. Rey advierte que esto podría traducirse en la reaparición de lluvias e incluso nevadas en algunas zonas del país. El norte y las áreas de montaña serían las principales afectadas por este episodio invernal.
Por su parte, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) también prevé una semana con temperaturas dentro de los valores normales para la época, aunque con heladas significativas en el interior. Durante las madrugadas y primeras horas del día, buena parte de la península experimentará registros bajo cero, especialmente en el centro y la mitad norte.
En lo que respecta a las precipitaciones, la tendencia general es de menor acumulación de lluvia respecto a semanas anteriores. No obstante, las excepciones se darán en el sureste y en Baleares, donde la llegada de vientos húmedos y bajas presiones mediterráneas podrían dejar acumulaciones superiores a la media.
Heladas y contrastes regionales.
Según el informe detallado de la AEMET, las heladas serán frecuentes en el interior peninsular, sobre todo en la mitad norte y en el este. En cambio, en el litoral y en el suroeste del país, las temperaturas tenderán a ser algo más suaves a lo largo del día, aunque sin grandes cambios respecto a jornadas anteriores.

Las lluvias, por su parte, serán más escasas en la mayor parte del territorio. En el noroeste y en el Cantábrico, la probabilidad de precipitaciones significativas será baja, mientras que en el sureste peninsular y en el archipiélago balear, la inestabilidad persistirá con acumulaciones superiores a lo habitual.
Con este panorama, los próximos días estarán marcados por un juego de contrastes: cielos despejados en muchos puntos del país, pero con un frío cada vez más intenso. Aunque las previsiones oficiales y las predicciones de Rey coinciden en algunos aspectos, habrá que esperar para ver si su advertencia sobre la vuelta de las nevadas se cumple una vez más.