Isabel Pantoja entra en directo en el programa de Ana Rosa para soltar un monumental rapapolvo al programa

La entrevista que ofreció Kiko Rivera el pasado fin de semana en ‘Sábado deluxe’ sigue trayendo cola. El hijo de Isabel Pantoja se sinceró en Telecinco y no dudo en confesar las infidelidades a Irene Rosales y el duro momento anímico por el que está pasando, de lo que se dedujo que podría estar atravesando una depresión. Pero el momento más comentado fue cuando su madre llamó en directo para sentenciar: “Lo que tú estás pasando no es importante. Estamos en una pandemia y han fallecido millones de personas. Lo tuyo se puede curar”, comentario que ha suscitado numerosas críticas.

Esta mañana de nuevo en ‘El programa de Ana Rosa’, Isabel Pantoja no ha dudado en llamar en directo para salir al paso de algunas informaciones que estaban dando los colaboradores habituales del programa. “Estoy cansada de escuchar tantas mentiras, ¿vale? Estoy muy nerviosa”, ha comenzado diciendo la tonadillera, que ha querido dejar claro que no tenía conocimiento del estado en el que se encontraba su hijo: “Yo me enteré de lo suyo como todo el mundo, a raíz de la televisión”.

“Yo no digo que mi hijo tenga o no tenga una depresión, por favor. Nadie en el mundo, ni en el otro programa ni en la otra cadena, quiere más a mi hijo e hija que yo. Si mi hijo tiene una depresión, quería darle a entender que tiene cura”, ha explicado la tonadillera, que ha negado tener una mala relación con Kiko: “Que no tengo contacto con mi hijo es mentira. Hablo con él todos los días, al igual que con mi hija”.

“Que me achaquéis que soy egoísta con mis hijos o que le hice daño con mi llamada… Quise dar a entender que hay miles de personas con depresión. Que nadie dude de que amo a mis hijos y que no mato por ellos, lo siguiente”, concluyó Pantoja. Tras hacer estas declaraciones, Joaquín Prat pidió su opinión sorbe unas palabras que su hijo dejó en Instagram que decían lo siguiente: Las palabras se las lleva el viento… Tres días y aún sigo esperando a que vengas a darme un beso”, a lo que contestó: “Ahora voy a contar la verdad. ¿Él no se abre tanto? Pues ahora me voy a abrir yo. Llamé a mi hijo al día siguiente”