Iker Jiménez, el cronista de lo insólito.
Durante más de dos décadas, Iker Jiménez ha sido una de las voces más reconocibles del periodismo español dedicado a los fenómenos inexplicables. Desde su mítico programa Cuarto Milenio hasta su actual espacio Horizonte, ha construido una carrera a medio camino entre la investigación rigurosa y la fascinación por lo extraordinario. Su estilo único ha logrado conectar con una audiencia fiel que valora tanto su curiosidad como su enfoque emocional ante los enigmas.

Al frente de su productora, junto a su esposa Carmen Porter, Jiménez ha dado un giro en los últimos años hacia temas de mayor carga política y social. Sin abandonar del todo el misterio, ha sabido adaptarse a una actualidad convulsa, en la que los casos de corrupción o los dilemas éticos también tienen cabida en su universo narrativo. Esa evolución no ha pasado desapercibida para el público, que ahora encuentra en Horizonte un espacio donde lo extraño y lo real se dan la mano.
El magnetismo de Jiménez no solo reside en los temas que trata, sino en cómo los aborda: con solemnidad, pero sin renunciar al sentido del humor ni a la sorpresa. Y eso fue precisamente lo que ocurrió en una de las últimas emisiones del programa, cuando un gesto inesperado interrumpió la seriedad del plató.
Cuando lo insólito llama a la puerta.
Durante la grabación en directo, un repartidor irrumpió en plató con varias cajas de pizza, dejando atónito al equipo. El envío había sido orquestado por los usuarios del conocido foro de internet Forocoches, famosos por sus bromas colectivas. En otras ocasiones, han mandado comida a políticos, tertulianos o incluso a eventos institucionales, como muestra de apoyo, sátira o simple gamberrada.

«Esta noche puede pasar cualquier cosa. Desde que me he levantado esta mañana hasta ahora me han pasado mil cosas diferentes. Han llegado 7 u 8 pizzas, las ha traído un repartidor y ha dicho ‘gracias por lo que estáis haciendo de parte de Forocoches'», relató Carmen Porter mientras sostenía una de las cajas ante la cámara, sin disimular la sorpresa.
Pese al desconcierto, el gesto fue bien recibido por los presentadores, que lo interpretaron como una señal de éxito. «Cuando Forocoches te manda unas pizzas es que ya es cumbre, es cumbre, les está gustando el programa», declaró Jiménez, consciente del curioso honor que suponía. Sin embargo, se vio obligado a despedirse del festín improvisado: «Ahora las retiramos, porque si no aquí va a dar demasiado antojo».
Entre pizzas y tramas políticas.
«Gracias porque no hemos cenado», remató Porter antes de que el programa retomara su hilo conductor. Aquella noche, el tema central era el ‘caso Koldo’, una de las tramas más oscuras que han salpicado recientemente al panorama político español. En plató se encontraba Víctor de Aldama, uno de los nombres ligados a la investigación, dispuesto a dar su versión de los hechos.
Del estercolero al lodazal. Los machirulos acosadores de @forocoches enviando pizzas a la bulera y defraudadora de Hacienda, Carmen Porter y al jeta magufo de Iker Jiménez.
Vomitivo todo #Horizonte pic.twitter.com/93i1mTbalF
— maria LAtatus (@maria_latatus) June 12, 2025
«Durante años, y con orgullo, nos han considerado los del misterio», introdujo Jiménez antes de abordar el tema con su habitual intensidad. El caso, repleto de giros y personajes desconcertantes, parecía sacado de uno de sus antiguos especiales. «Pero mi capacidad de misterio ha sido sobrepasada hoy», confesó, dando a entender que ni los guiones más osados podrían competir con la realidad actual.
La reciente dimisión de Santos Cerdán, otro de los presuntos implicados, solo añadió más incertidumbre al relato de esa noche. «No sé cómo definir lo que estamos viviendo», añadió Jiménez, en una frase que encapsula el espíritu de su programa: tratar de poner palabras al caos, aunque no siempre haya respuestas claras. Como tantas veces, la frontera entre lo real y lo inexplicable volvió a difuminarse en su plató.