Atención a esto.
Las pequeñas dudas del día a día se han convertido en uno de los grandes filones de las redes sociales. Lo que antes se resolvía preguntando al vecino ahora se transforma en hilo viral, vídeo explicado al detalle y debate encendido en los comentarios. Desde cómo se lavan correctamente unas zapatillas hasta qué hacer si se funde una bombilla del coche, cualquier cuestión práctica puede disparar la curiosidad colectiva. Y, de paso, genera millones de visualizaciones para quien tenga la respuesta más clara, rápida y compartible.

Entre esos contenidos que arrasan están las “normas ocultas” del día a día, esas obligaciones legales que pasan desapercibidas hasta que alguien se topa con una multa. Un simple pantallazo de una sanción o una captura del BOE basta para que medio país descubra que llevaba años haciendo algo mal sin saberlo. La mezcla de sorpresa, indignación y miedo a estar incumpliendo la ley es el combustible perfecto para que esos vídeos se propaguen como la pólvora. Al final, todos queremos saber si estamos realmente al día o si podríamos haber sido sancionados sin enterarnos.
El mundo del automóvil es terreno fértil para este tipo de descubrimientos virales. Muchos conductores confiesan en redes que no tendrían claro qué buscan exactamente los agentes si les paran en mitad de un viaje. ¿Llevamos en el maletero todo lo que deberíamos, o solo lo que pensamos que es útil? En las últimas semanas, una duda muy concreta sobre lo que debe ir siempre a bordo del vehículo ha levantado un auténtico aluvión de comentarios.
Lo que realmente exige la ley.
La cuestión que ha encendido las alarmas tiene que ver con los viajes en carretera cuando llega el frío y la nieve. En zonas de montaña, como los puertos de Asturias o de otras comunidades, es habitual que en invierno aparezcan señales que restringen el paso si no se equipa el vehículo correctamente. Muchos conductores dan por hecho que eso implica llevar determinados accesorios todo el año en el coche, incluso cuando el asfalto está seco y el cielo despejado. La duda estrella es sencilla de formular pero no tanto de responder: ¿es obligatorio llevar siempre cadenas en el maletero?

La normativa de tráfico española no obliga a que circules todos los días con unas cadenas en el maletero, a diferencia de otros elementos como los dispositivos de preseñalización de peligro o la baliza V-16, que pasará a ser obligatoria desde comienzos de 2026. Lo que sí impone la ley es que, cuando un tramo esté señalizado como de uso obligatorio de cadenas por las condiciones meteorológicas, el vehículo no puede seguir adelante sin montarlas.
Si en ese escenario un control de la Guardia Civil de Tráfico detecta un coche avanzando sin la protección adecuada en las ruedas, la sanción económica puede alcanzar los 200 euros. Es decir, la clave no está tanto en lo que llevas siempre guardado, sino en cómo adaptas el vehículo a las exigencias concretas de cada carretera y cada día.
Esta interpretación genera cierta paradoja: no es imprescindible que las cadenas viajen contigo en pleno agosto, pero sí debes disponer de ellas si pretendes subir a un puerto nevado cuando la señalización así lo marca. Los expertos en seguridad vial recuerdan que, más allá de la letra pequeña del reglamento, planificar un viaje incluye prever qué equipamiento adicional vas a necesitar. En la práctica, muchos conductores optan por guardar un juego de cadenas o fundas en el garaje y colocarlas en el coche solo en escapadas a la nieve, mientras otros prefieren llevarlas siempre por si acaso. Lo importante es entender que la obligación legal aparece en el momento en que entras en una vía donde su uso está impuesto, no en el simple hecho de tener o no las cadenas dentro del maletero cada día.
Lo que sí debes llevar siempre.
Donde la normativa sí es mucho más tajante es en todo lo relativo a las soluciones para un pinchazo. El Reglamento General de Circulación y la Ley de Tráfico establecen que el vehículo debe contar con algún sistema que permita seguir la marcha tras una incidencia en los neumáticos. El propio Anexo XII recoge literalmente que “los vehículos de motor y los conjuntos de vehículos en circulación deben llevar los siguientes accesorios, repuestos y herramientas”.

Más adelante, en el apartado identificado como “c)”, se detalla la obligación de incorporar “una rueda completa de repuesto o una rueda de uso temporal, con las herramientas necesarias para el cambio de ruedas, o un sistema alternativo al cambio de las mismas que ofrezca suficientes garantías para la movilidad del vehículo. En estos casos se circulará respetando las limitaciones propias de cada alternativa”. Traducido a la práctica, tu coche debería contar con una rueda de repuesto convencional, una de uso temporal o un kit antipinchazos que ofrezca el mismo nivel de garantía de movilidad.
Sin embargo, muchos conductores se sorprenden al abrir el doble fondo del maletero de un coche recién estrenado y comprobar que no hay ni rastro de una rueda extra. Los fabricantes han ido eliminando ese elemento para reducir peso, ganar espacio interior y recortar costes de producción, especialmente en modelos urbanos y electrificados. En lugar de la clásica rueda de repuesto, la alternativa que se ofrece en estos vehículos suele ser un kit antipinchazos con un pequeño compresor, una botella de sellante y las herramientas básicas. El sistema inyecta el líquido en el interior del neumático afectado y, al hincharlo de nuevo, crea una película que tapa temporalmente el agujero. No se trata de una reparación definitiva, pero sí de una solución de emergencia que permite llegar a un taller sin quedar tirado en el arcén.
Circular sin ningún tipo de rueda de repuesto ni sistema alternativo equivalente no es un simple descuido, sino una infracción que puede costar hasta 200 euros de multa. Además, si la avería se produce y el coche queda inmovilizado en un lugar comprometido sin forma de solucionarla, los agentes pueden decidir que el vehículo no continúe la marcha por seguridad.
La situación, más habitual de lo que parece, ha llevado a muchos usuarios a revisar qué llevan realmente en el maletero tras ver la explicación difundida en redes. Tanto el recordatorio sobre las cadenas como la obligación de disponer de un recurso frente a los pinchazos han encendido un intenso debate sobre responsabilidad y desconocimiento. No es extraño, por tanto, que esta advertencia se haya convertido en uno de los temas más comentados entre los internautas.