Tamara Falcó e Íñigo Onieva ultiman los detalles de su boda.
La hija de Isabel Preysler y el empresario madrileño han vivido una montaña rusa de emociones desde que comenzaron su relación hace poco más de un año. Tras anunciar su compromiso con gran ilusión, una infidelidad de él puso en jaque su futuro en común. Sin embargo, en aquella ocasión el amor pudo más que el dolor y la pareja decidió darse una segunda oportunidad.

Todo parecía ir sobre ruedas para Tamara Falcó e Íñigo Onieva. La marquesa de Griñón y el joven de 33 años se conocieron en el verano de 2022 y pronto se convirtieron en una de las parejas más mediáticas del panorama social. Su romance avanzaba a pasos agigantados y no tardaron en compartir viajes, planes familiares y muestras de cariño en público. El pasado 23 de septiembre, Tamara sorprendió a todos al anunciar su compromiso con Íñigo en el programa El Hormiguero, donde trabaja como colaboradora. La hija de Isabel Preysler mostró orgullosa su anillo de pedida y confesó que estaba muy feliz e ilusionada con su boda, prevista para el próximo mes de marzo.
Sin embargo, la alegría duró poco. Al día siguiente, se filtró un vídeo en el que se veía a Íñigo besando a otra mujer en una fiesta en Miami, donde había viajado por motivos laborales. El empresario fue acusado de ser infiel a Tamara justo después de pedirle matrimonio, lo que causó un gran revuelo mediático y social. El vídeo se hizo viral y llegó a manos de Tamara, que no dudó en romper su relación con él. La marquesa de Griñón se sintió traicionada y decepcionada por la actitud de su prometido y le bloqueó en el teléfono y en las redes sociales. Además, le pidió que recogiera sus cosas de su casa, donde vivían juntos desde hacía unos meses.
Íñigo Onieva no tardó en reaccionar y pidió perdón públicamente a Tamara a través de un comunicado en Instagram. El joven admitió que había cometido un grave error y que estaba arrepentido y destrozado por ello. También se disculpó con la familia de Tamara, especialmente con su madre Isabel Preysler, que le había acogido como a un hijo más. Íñigo aseguró que amaba a Tamara con toda su alma y que haría lo que fuera por recuperar su confianza y su amor.
Pero sus disculpas no fueron suficientes para Tamara, que mantuvo firme su decisión de cancelar la boda y alejarse de él. La colaboradora de ‘El Hormiguero’ se refugió en su familia y en su fe para superar el duro golpe. Tamara se mostró muy dolida y decepcionada por la infidelidad de Íñigo, pero también muy digna y fuerte. La hija de Isabel Preysler aseguró que no guardaba rencor a su exnovio y que le deseaba lo mejor.
Cuando todo parecía indicar que la historia entre Tamara e Íñigo había llegado a su fin, se produjo un giro inesperado. Según adelantó la revista ¡Hola!, la pareja decidió darse una segunda oportunidad y retomar su relación. Fuentes cercanas a ellos confirmaron que ambos estaban felices e ilusionados y que hicieron las paces gracias al espíritu navideño.
Al parecer, Tamara e Íñigo mantuvieron contacto a través de mensajes y llamadas. A finales de noviembre, se vieron las caras por primera vez desde la ruptura y acudieron juntos a la misa del gallo en la parroquia de Puerta de Hierro, cerca de la casa de Isabel Preysler. Allí se mostraron cómplices, cariñosos y contentos, según los testigos presenciales.
El 31 de diciembre, después de celebrar la Nochevieja con sus respectivas familias, Íñigo se presentó en la mansión de Isabel Preysler para ver a Tamara. La pareja pasó la noche juntos y sellaron así su reconciliación. Según la revista ¡Hola!, Tamara e Íñigo decidieron continuar con su noviazgo.
Enrique Iglesias no irá a la boda de su hermana Tamara.
Entre los invitados a la boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva habrá rostros conocidos del mundo del deporte, la política, la moda y el espectáculo. Sin embargo, habrá una ausencia muy notable: la de Enrique Iglesias, el hermano menor de Tamara. Según ha explicado Sandra Aladro, el cantante no asistirá al enlace por una razón muy personal.
“Enrique Iglesias tiene fobia a las reuniones sociales, no ha ido a ninguna boda, nunca va a actos sociales en los que tenga que estar sentado en una mesa con 15 personas durante tres horas”, es el resumen del mensaje del cantante. La periodista ha asegurado que Tamara lo sabe y lo respeta, y que Enrique le ha mostrado su cariño y apoyo de otras formas.
Otro que podría faltar a la boda es Julio Iglesias, el padre de Tamara y Enrique. Aunque está invitado, el cantante apenas sale de su residencia en Miami y podría declinar la invitación. En cambio, sí que estarán presentes sus otros hermanos: Chabeli, Julio José y Ana Boyer. También acudirán amigos como Rafa Nadal, Isabel Díaz Ayuso, José Luis Martínez Almeida, Carolina Herrera o Pablo Motos. La boda promete ser un acontecimiento inolvidable para Tamara Falcó e Íñigo Onieva.