Una confesión que reaviva sospechas.
Christian Brueckner, el principal sospechoso en la desaparición de Madeleine McCann, ha vuelto a estar en el centro de la polémica tras revelarse nuevas declaraciones sobre el caso. Durante un juicio en Alemania, Laurentiu Codin, excompañero de prisión de Brueckner, aseguró que este le confesó haber secuestrado a una niña mientras intentaba cometer un robo en una zona exclusiva de Praia da Luz, en el Algarve. Este testimonio ha puesto nuevamente bajo la lupa al hombre de 47 años, cuyo oscuro historial ya lo tenía como el principal implicado.

Codin, quien compartió celda con Brueckner en 2020, explicó ante el Tribunal Regional de Braunschweig cómo su compañero le relató los eventos. Según Codin, Brueckner notó una ventana abierta y, buscando una oportunidad para robar, decidió entrar. Sin embargo, lo que encontró no fue dinero, sino una niña, a la que decidió llevarse consigo. “Dijo que estaba en una zona de hoteles donde viven personas ricas, entró a buscar dinero, pero en vez de eso se llevó a una niña”, reveló Codin. Este relato no solo refuerza las sospechas sobre Brueckner, sino que también añade detalles que podrían ser clave en el misterio de la desaparición de Madeleine McCann.
Las declaraciones que podrían cambiar el caso.
El testimonio de Codin no se detuvo ahí. Continuó detallando las confesiones de Brueckner, afirmando que habló sobre una niña que había secuestrado. «Hablaba de una niña, no sé si lo que dijo era verdad o no. Dijo que tenía un autobús y que se la había llevado en él. Me habló de dos niñas. Dijo que se había llevado a una, pero no la mató», relató Codin. Aunque Codin no puede asegurar la veracidad de las palabras de Brueckner, esta información añade un nuevo giro al caso, que durante años ha mantenido en vilo a las autoridades y al público en general.

A pesar de los esfuerzos incansables por resolver la desaparición de Madeleine, el caso sigue sin esclarecerse. Sin embargo, este nuevo testimonio podría aportar pistas importantes que reorienten la investigación hacia una conclusión definitiva. Mientras tanto, Brueckner sigue siendo el principal sospechoso, con un pasado criminal que solo ha intensificado las sospechas sobre su participación.
Un historial que no deja dudas.
Brueckner, quien actualmente cumple una condena de siete años por la violación de una mujer estadounidense en Praia da Luz, ya había sido señalado por su historial delictivo y su presencia en Portugal durante la época de la desaparición de Madeleine. La coincidencia de fechas y lugares ha sido suficiente para que los investigadores lo coloquen en el centro del caso, aunque aún no se ha llevado a cabo un juicio específico para dictaminar su responsabilidad en la desaparición.

La conexión entre Brueckner y Codin se remonta a su estancia compartida en una prisión alemana en 2020. Justo en ese momento, Christian Wolters, representante de la fiscalía alemana, anunció públicamente que Brueckner era el principal y único sospechoso en el caso de Madeleine McCann. Sin embargo, a pesar de las declaraciones de Wolters y las pruebas acumuladas, el juicio por este crimen aún no ha tenido lugar, dejando a la opinión pública y a las familias de las víctimas esperando justicia.
El abogado de Brueckner ha logrado aplazar el juicio en más de una ocasión, pero los fiscales aseguran que tienen suficientes pruebas para vincularlo con los delitos que se le imputan. Entre estos se incluye el asesinato de una mujer de 72 años en Praia da Luz, el mismo lugar donde Madeleine desapareció. A lo largo de los años, se han sumado nuevas acusaciones, incluidas agresiones a una joven irlandesa de 20 años, una niña de 14 y otra de 10, todas en el Algarve. Aunque Brueckner cumple actualmente su sentencia, la fiscalía alemana estima que existen suficientes cargos en su contra para que permanezca en prisión más allá del año 2026.