Esther le entrega a su cita de ‘First dates’ el mando del vibrador que llevaba puesto durante la cena

Carlos no dudó en poner en marcha el juguete de su compañera.

Semana tras semana, el exitoso programa televisivo ‘First Dates’ mantiene a su audiencia cautivada y expectante. Con años de experiencia en la pantalla, el equipo de producción sigue sorprendiendo al público al presentar candidatos que causan revuelo en las redes sociales y en las conversaciones de los espectadores. Afortunadamente para la cadena Cuatro, el programa de citas sigue contando con un sólido grupo de seguidores y una activa presencia en las redes sociales.

El fenómeno del éxito de ‘First Dates’ se debe en parte a que el programa, conducido por Carlos Sobera, nos enseña cómo entablar relaciones en la era moderna. Además, el formato cumple un rol fundamental al visibilizar a las minorías y fomentar valores de tolerancia. En ocasiones, el show también nos muestra lo que nunca debemos hacer en una cita.

Luego están personas que parecen no saber lo que es el pudor, y que no tienen miedo a mostrarse tal cual son incluso en una cita a ciegas. Es el caso de Esther, que acudió al plató-restaurante acompañada por su amigo Jair para tener una cita cada uno. Finalmente, ella triunfó con su pareja, mientras que él no logró encontrar el amor en el programa de Cuatro.

«Mi religión en Tinder, no rezo, yo abro la aplicación porque me ofrece un mundo muy grande de personas de diferentes culturas, sexualidades… una opción muy bonita y muy variada», reconoció sin tapujos la alicantina. Y no tardó en demostrar que, efectivamente, era una persona de lo más abierta.

Su cita era Carlos, un chapista barcelonés que señaló: «Soy una persona poliamorosa, llevo cuatro años con mi pareja y he venido al programa a buscar más tipos de relaciones». Claramente, encontró en Esther la horma de su zapato.

«Me ha hecho tilín».

Durante la cena hablaron de todo un poco, pero el momento más comentado de la noche sucedió cuando Esther se fue al baño con Jair para compartir impresiones. Allí, la alicantina confesó que «me encanta, es súper mono y tan como yo». Pero seguro que ningún espectador esperaba lo que sucedió a continuación.

Después de esto, Esther afirmó que «estamos hablando de juguetes sexuales y me voy a poner mi vibrador porque hemos hablado de sexo, me he excitado y me ha hecho tilín». Si alguien pensaba que estaba hablando en sentido figurado, o que se trataba de una broma, la alicantina pronto demostró que la cosa iba muy en serio.

En ese momento, le dio el mando a su amigo para que controlara la intensidad del juguete desde la mesa donde estaba teniendo su cita con Abraham —que terminó quejándose, con bastante razón, de que Jair no le hacía caso—. Un momento inédito en el programa que hizo las delicias de los espectadores.

Posteriormente, el alicantino se levantó y acudió a la mesa de Esther y Carlos para entregarle al chapista el mando. De esta manera, sería él quien lo pusiera en marcha mientras tomaban el postre. Estamos seguros de Carlos jamás se había visto en una situación similar, pero supo estar a la altura de las circunstancias.

Al final, ambos estuvieron de acuerdo en tener una segunda cita: «La tendría con él y con Cecilia, su pareja, porque me ha transmitido muy buen rollo y es lo que busco en una persona». Por si parte, Carlos comentó que «yo también volvería a quedar con ella porque me ha caído muy bien, me ha gustado su manera de ser y de ver las cosas».

Para concluir, la alicantina declaró que «me gusta la idea de que haya una tercera persona y de conocer algo que no conozco porque tres personas se lo pasan mejor que dos». Sin duda, ¡en esta ocasión el casting del programa acertó completamente a la hora de emparejarles!

En las redes sociales se pudieron leer comentarios para todos los gustos. En general, se convirtió en una de las citas más comentadas de la historia del programa, con comentarios como estos:

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