Las redes explotan tras enseñar la cuenta que le traen en un bar en primera línea de playa: «Yo veo eso y no entro»

Un ticket de restaurante reabre el debate sobre los precios en zonas turísticas

El creador de contenido Jesús Soriano ha vuelto a generar conversación en redes sociales tras publicar la fotografía de un ticket de un restaurante cuyos importes han sorprendido a miles de usuarios. En plena temporada estival, la publicación ha puesto el foco en el elevado coste de algunos productos que se sirven en determinados establecimientos situados junto al mar.

Junto a la imagen del recibo, el influencer especializado en hostelería quiso dejar claro que su intención no era señalar a ningún negocio concreto, sino abrir una reflexión sobre los límites del precio en este tipo de locales. «No quiero señalar al restaurante. Quiero abrir un debate. Porque una cosa es pagar más por estar en primera línea de playa… y otra muy distinta es pagar 6,50 € por una Coca-Cola de 20 cl, 11 € por una botella de agua y 16€ por el pan. ¿Vosotros dónde ponéis el límite? Os leo», escribió Soriano.

Precios que sorprenden incluso en un destino exclusivo

El ticket muestra importes muy superiores a los habituales en la restauración española. Posteriormente, el propio creador de contenido confirmó lo que muchos usuarios ya intuían: el restaurante se encuentra en Ibiza, uno de los destinos turísticos con los precios más elevados del país.

Entre los conceptos que más han llamado la atención destacan los 16 euros cobrados por el pan y los 6,50 euros por un refresco de 20 centilitros, el formato más pequeño disponible. Sin embargo, otros platos tampoco pasan desapercibidos, como unos calamares a la andaluza por 32 euros, unas patatas con guacamole por 28 o una ración de arroz de verduras cuyo precio asciende hasta los 48 euros.

Las redes se dividen entre las críticas y la libertad del consumidor

La publicación ha provocado un intenso intercambio de opiniones entre los usuarios. Aunque muchos consideran que los precios son desorbitados, una parte importante de los comentarios recuerda que, si las tarifas aparecen claramente reflejadas en la carta, la decisión final corresponde al cliente.

«A mí me parece excesivo, pero si tenía los precios expuestos no hay engaño. Yo veo esos precios y no entro y luego me quejo sino que no entro directamente», comenta uno de los usuarios. Otro apunta: «La culpa solo la tenemos los clientes. Pedir eso por una botella de agua».

La propina sugerida también genera controversia

Otro de los aspectos que más críticas ha despertado ha sido la inclusión de una propina sugerida en la cuenta, una práctica habitual en países como Estados Unidos, pero mucho menos extendida en España.

Varios usuarios de X cuestionaron esta recomendación con comentarios irónicos como el siguiente: «La propina sugerida será porque no ganan lo suficiente para pagar a los camareros, con esos precios casi no tienen margen, pobrecitos». De este modo, el ticket no solo ha abierto el debate sobre el coste de comer en determinados destinos turísticos, sino también sobre las prácticas de algunos establecimientos a la hora de presentar la factura.

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