Esta jugarreta de los padres al inscribir a sus hijos en el registro es más común de lo que crees

El nombre propio es muy importante para las personas: lo deciden los padres normalmente al momento de nacer y nos acompaña durante toda la vida. Hasta cierto punto, marca nuestra identidad. El derecho de los padres a elegir el nombre del bebé está sujeto a algunos límites legales, ya que un mal ejercicio de esa libertad podría afectar a la dignidad del recién nacido. Por eso, hay ciertos nombres que no se le pueden poner al bebé.

En general, las prohibiciones en cuanto a la imposición de nombre se han ido haciendo cada vez más flexibles a lo largo de los últimos años, pero todavía existen ciertas limitaciones a la hora de inscribir el nombre del niño. “No podrá consignarse más de un nombre compuesto ni más de dos simples” o “quedan prohibidos los nombres que objetivamente perjudiquen a la persona” son algunas de ellas.

Por ejemplo, hace unos meses se viralizó el caso de unos padres que pusieron en marcha una campaña en Change.org para pedir que el Registro Civil de Fuenlabrada les permita inscribir a su bebé, nacido el pasado 12 de julio, con el nombre de “Lobo.

Tampoco se permiten, por ejemplo, nombres abstractos o de fantasía. Por este motivo, suponemos que nuestro protagonista no se saldrá con la suya… pero estamos seguros de que, con tanto friki suelto, esta conversación con su mujer es cada vez más común entre los matrimonios de nuestro país

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Por cierto, la chica con el nombre más raro de España opina sobre aquellos padres que querían llamar “Lobo” a su bebé.