La familia de Jay Slater mantiene la esperanza.
La familia de Jay Slater, el joven británico que desapareció el pasado 17 de junio en el municipio de Buenavista del Norte, Tenerife, está atravesando un momento desgarrador, aunque no pierden la esperanza de hallarlo. Warren Slater, su padre, ha decidido romper el silencio, compartiendo su dolor y frustración frente a las muchas incógnitas que envuelven este misterioso caso. En medio de la angustia, la familia se aferra a la esperanza de reencontrarse con Jay, cuya ausencia ha dejado un vacío irremplazable.

El periódico Mirror ha recogido las declaraciones de Warren, quien ha descrito la desaparición de su hijo como algo «inexplicable». Según él, resulta ilógico que una persona joven y atlética pueda desvanecerse sin dejar rastro.
«Es absurdo que alguien pueda desaparecer de esa manera. Es un chico joven y atlético. Está en mejor forma que todos nosotros juntos. Ha practicado fútbol toda su vida. No sé… es un enigma… es desconcertante», ha señalado, visiblemente afectado por la incertidumbre y el dolor.
Un padre enfrentado a la incertidumbre.
«Es desconcertante», repite el padre de Jay, subrayando la desesperación que siente ante las preguntas sin respuesta que rodean el caso. En sus declaraciones, ha expresado su preocupación por las incertidumbres del caso: «Mi única pregunta es, y aquí es donde empieza la investigación, ¿por qué dos hombres adultos llevaron a un niño a un valle a un hostal? No lo puedo entender. ¿Por qué? ¿Por qué? Hay que preguntarles por qué y luego empezar desde ahí». Esta pregunta resuena con fuerza en cada uno de sus pensamientos, marcando la línea de la investigación que tanto anhelan ver avanzar.
Warren también ha manifestado su indignación por la decisión de las autoridades de detener la búsqueda. Con voz firme y emocionada, ha dicho: «Ya superé la parte triste y ahora estoy enfadado, si es que eso tiene algún sentido. Estoy enojado porque no ha pasado nada. Si te dejara aquí y luego desaparecieras, ¿no crees que la policía estaría detrás de mí?». Este sentimiento de impotencia se mezcla con la rabia por la falta de avances, lo que aumenta su descontento con las acciones oficiales.
La angustia de una madre ante la ausencia de su hijo.
La madre de Jay, Debbie Duncan, también ha compartido su dolor y el de toda la familia, describiendo cómo se sienten «devastados» por la situación. A pesar del dolor, la familia hace un llamado a que la investigación continúe sin obstáculos, y que los medios de comunicación colaboren en este proceso tan delicado.

«Jay es un joven común que está en su tercer año de aprendizaje y es muy popular, con un amplio círculo de amigos. Somos una familia muy unida y estamos absolutamente devastados por su desaparición. Las palabras no pueden describir el dolor y la agonía que estamos experimentando. Él es nuestro hermoso niño con toda su vida por delante y solo queremos encontrarlo», declara Debbie en un comunicado emitido a través de la asociación LBT Global.
En dicha misiva, Debbie detalla que, tras una búsqueda intensa de 12 días llevada a cabo por la Guardia Civil en la zona de Masca, todavía no tienen «ninguna información» sobre el paradero de Jay. A pesar de que la labor sobre el terreno se ha dado por finalizada tras la ‘macrobúsqueda’ del pasado sábado, la investigación continúa. Uno de los mayores enigmas es por qué el joven había llegado a Teno, tan lejos del apartamento donde se hospedaba con un amigo en el sur de la isla. Jay había viajado a Tenerife para pasar las vacaciones y asistir a un festival de música, un viaje que lamentablemente se ha convertido en una pesadilla para sus seres queridos.
La búsqueda continúa en medio del dolor y la esperanza.
La familia de Jay, en su incansable búsqueda de respuestas, se encuentra atrapada entre el dolor de la ausencia y la esperanza de un reencuentro. La determinación de Warren y Debbie es un testimonio conmovedor de la fuerza del amor parental frente a la adversidad. A medida que los días pasan, la comunidad local y los amigos de Jay se unen en solidaridad, esperando que pronto se arroje luz sobre este desconcertante caso y que Jay pueda regresar sano y salvo a casa.