Un colapso energético sin precedentes deja a la Península Ibérica sin electricidad.
El especialista en energía, renovables y gas, Carlos Cagigal, ha intervenido este lunes en una emisión especial del programa Al Rojo Vivo para arrojar luz sobre el apagón generalizado que ha afectado a casi toda la Península Ibérica desde el mediodía. Con un enfoque muy claro desde el principio, el experto ha querido diferenciar entre lo que se ha especulado y lo que realmente ha sucedido, dejando claro que «no es lo que ha podido pasar» sino «lo que ha pasado», y descartando de manera bastante firme la hipótesis de un ciberataque como causa del colapso.

Cagigal ha puesto el foco en el desarrollo del sector renovable en la región, que si bien ha avanzado en sintonía con los objetivos de descarbonización marcados por Bruselas para 2030 y 2040, también ha introducido graves tensiones en la red eléctrica. Tal y como ha detallado, «tenemos, por un parte, en el sector renovables se están haciendo las cosas muy bien, dentro del planteamiento de desarrollo energético que se plantea desde Bruselas a 2030 a 2040, pero eso está generando desequilibrios en el sistema eléctrico peninsular» que integran España y Portugal, unas tensiones que han acabado desencadenando el colapso de la infraestructura.
En su intervención, el experto ha querido explicar de manera sencilla lo sucedido, advirtiendo de que el problema no ha sido que se haya producido una pérdida repentina de 15 gigavatios, como algunos apuntaban, sino un fallo estructural. «Entonces, por ponerlo con palabras que todo el publico lo pueda entender», ha dicho Cagigal, quien ha negado que hayan «desaparecido 15 gigavatios», y ha explicado que «los nudos para generación eléctrica de las subestaciones donde conectan a red gran parte, o la mayoría de las renovables, están saturados», un detalle técnico que resulta clave para comprender el origen del apagón.
Una red eléctrica en jaque por su propio éxito: «En las próximas horas…»
El fallo de este lunes, según Cagigal, se ha visto agravado por una coincidencia de factores poco comunes que terminaron de empujar al sistema más allá de su límite de capacidad. En concreto, ha señalado que «se ha unido que hoy [en referencia a este lunes] el ciclo combinado con la nuclear ha entrado fuerte», lo que significa que dos de las fuentes más potentes de generación de energía estaban funcionando a pleno rendimiento al mismo tiempo que las renovables vertían excedentes en la red. «Ha habido una sobrecapacidad de generación eléctrica y el sistema se ha caído», ha resumido el experto, asegurando además que la teoría del ciberataque «va a quedar descartado en las próximas horas».
En su análisis, Cagigal ha insistido en la dificultad extrema de que un ataque informático externo pueda vulnerar un sistema eléctrico nacional, por ser esta una de las «infraestructuras estratégicas en cualquier país europeo». Según ha puntualizado, la protección frente a ciberamenazas en este tipo de redes es robusta y prioritaria, lo que refuerza su convicción de que el origen del fallo es interno y está vinculado al actual modelo de generación y distribución de energía.
La causa principal, por tanto, ha sido «una saturación de red por sobre generación eléctrica», como ha insistido Cagigal, recordando que desde hace tiempo se viene alertando de la vulnerabilidad del sistema eléctrico español. De hecho, ha subrayado que la situación es especialmente crítica cuando «la generación de las renovables sobrepasaba el 100% de la demanda en el sistema peninsular y ha llegado un momento que ha entrado el ciclo combinado». Una metáfora casera lo explica bien: «es como cuando estás en tu vivienda, tienes un pico y se caen los plomos».
Un problema estructural sin solución a corto plazo.
Al hilo de estos hechos, Cagigal ha advertido que este tipo de apagones podría no ser un hecho aislado, sino una consecuencia lógica de las debilidades actuales del sistema eléctrico nacional. Además, ha lanzado un mensaje de advertencia señalando que en España «vamos muy atrasados» en lo que respecta a las soluciones de almacenamiento de energía, una tecnología imprescindible para gestionar los excedentes de producción de las renovables.
Aunque ha reconocido que el Gobierno ha presentado recientemente «un ambicioso plan» destinado a dotar al país de «una capacidad de almacenamiento real e importante», ha matizado que los resultados de dicho plan tardarán aún en materializarse. Según ha explicado, esa infraestructura no estará lista hasta dentro de «12 o 24 meses», es decir, no antes de uno o dos años, lo que deja a la red eléctrica en una posición de vulnerabilidad en el corto plazo.
Por todo ello, ha sido contundente al advertir que lo ocurrido este lunes «no va a ser una cosa excepcional», sino más bien un aviso de los retos que se avecinan en los próximos meses. Sin mejoras urgentes en la capacidad de almacenamiento y gestión de la energía renovable, la estabilidad del sistema eléctrico peninsular podría seguir viéndose comprometida de manera recurrente.