El padre de las menores desaparecidas en Tenerife se conectó a WhatsApp el sábado por la mañana

El padre de las niñas de Tenerife además hizo una transferencia de 55.000 euros antes de desaparecer.

La búsqueda de las niñas de 1 y 6 años desaparecidas en Tenerife y de su padre continúa sin cesar. El pasado lunes trascendió que los restos de sangre encontrados en el barco del progenitor, Tomás Antonio G.C., no pertenecían a las menores, según desveló la Televisión Canaria.

La sangre fue localizada por la Guardia Civil durante el registro en la embarcación, en la que un vigilante vio al padre de las menores cargar varias maletas y bolsos. Curiosamente, fue captado solo, sin las pequeñas, por las cámaras de la Marina de Tenerife.

Se ha sabido también que el padre de las dos niñas realizó una transferencia de unos 55.000 euros un día antes de llevarse a sus hijas del colegio. Según Diario de avisos, que cita fuentes de la Guardia Civil, envió esa cantidad de dinero de una de sus cuentas corrientes a otra. Los investigadores intentan comprobar si finalmente retiró o no tal cantidad de dinero.

Esta transferencia podría reforzar la hipótesis de una fuga por vía marítima, previo transbordo desde su embarcación a otro barco, previsiblemente un velero. Pudo haber desactivado el GPS de su embarcación con el objetivo de no dejar pistas sobre el itinerario que realizó.

Hasta el momento, la Guardia Civil ha realizado varios registros en busca de indicios en la casa del desaparecido. La última ha contado con la presencia de un número mayor de efectivos, pues también ha participado la Unidad Central Operativa —OCU—, especializada en los casos más complicados.

La semana pasada agentes de la Guardia Civil rastrearon la vivienda y la finca que la rodea en la zona de Igueste de Candelaria, donde al menos se llevaron una bolsa con pertenencias. Tratan de reconstruir los últimos movimientos de Tomás Antonio G.C. antes de que se les perdiera el rastro tanto a él como a las niñas.

Se conectó a WhatsApp este sábado 1 de mayo a las once de la mañana.

El programa Viva la vida informó sobre una gran primicia sobre el caso. De acuerdo con un reportero del programa de Telecinco, tanto él como el cámara del programa se encontraban en un complejo deportivo grabando un reportaje sobre el suceso cuando uno de los trabajadores les mostró, en su móvil, mensajes de WhatsApp que habría intercambiado con el padre de las niñas.

“Lo que nos ha llamado la atención es que la última conexión de su cuenta de WhatsApp fue de ayer a las once y treinta y seis de la mañana. Es otra línea de teléfono. Sospechábamos que había una segunda línea y ésta existe desde hace, al menos, un año y medio. No sabemos si ese teléfono está en España o fuera”, aseguró el periodista de Telecino.