La madre, que trabajaba en la Guardia Civil, habría acabado con la vida de sus hijas y luego con la suya propia a través de un disparo.
El padre de las dos menores que fueron asesinadas por su progenitora, una guardia civil de 42 años en Quintanar del Rey, Cuenca, acudió al cuartel donde se llevó a cabo la tragedia. Llorando desconsoladamente, salió del lugar con su hermana, que no podía contener sus lágrimas. Se esperará a la investigación para conocer cuál fue el motivo que llevó a la agente a cometer tan terrible crimen. Hasta el momento se ha sabido que no había registros de baja psicológica.

Mientras el padre de las dos niñas, fallecidas a los 9 y 11 años, abandonaba el cuartel de la Guardia Civil de Quintanar del Rey, donde vivían con su madre, que era una agente de seguridad en activo, muchos de sus familiares y allegados le acompañaban. Especialmente la tía de las pequeñas era incapaz de contener las lágrimas.
Disparó a las niñas hasta matarlas.
Todo parece indicar que la agente de 42 años habría cometido el terrible acto de disparar a sus hijas a primera hora de la mañana, para después acabar con su propia vida. Sus compañeros, que escucharon las detonaciones, acudieron rápidamente a la vivienda de la mujer, que se encontraba dentro del mismo acuartelamiento.
🔵Una guardia civil mata a sus dos hijas y después se quita la vida en Quintanar del Rey (Cuenca)
El padre de las niñas asesinadas por su madre ha acudido al cuartel donde ha sucedido la tragedia > https://t.co/1wTuC8z26h pic.twitter.com/KxIyuhdRmj
— Informativos Telecinco (@informativost5) December 15, 2022
Al llegar las ambulancias, no pudieron hacer nada por salvar la vida de las niñas, ni de su madre. Un acto que no podemos entender, y que nos deja a todos con el corazón destrozado.
La investigación ha sido asumida por la unidad judicial de la Guardia Civil, quien ha asumido la responsabilidad de llevar a cabo la investigación para esclarecer los hechos. Esta unidad judicial se encuentra comprometida a descubrir la verdad y asegurar que la justicia se haga respetar.
Lo que se sabe por el momento sobre las razones.
Paola Buforn, guardia civil de 42 años, quería irse de Quintanar del Rey (Cuenca), donde vivía y estaba destinada, a su Algeciras natal tras su reciente divorcio de Santiago, de 47 años. En principio, ella se quedó la custodia de sus dos hijas en común, Iris y Lara, de 9 y 11 años. Pero él la demandó solicitando la custodia compartida tras conocer la intención de su ex mujer de llevarse a las niñas a Cádiz, porque no quería tener a sus pequeñas tan lejos, y las niñas tampoco.

Desde hacía meses, la relación entre la pareja era inexistente y la mujer tampoco tenía trato directo con los padres de Santiago, con los que él se había ido a vivir tras la separación y que fueron los encargados de cuidar a las niñas cuando sus padres trabajaban, Paola como guardia civil y su ex marido como albañil y electricista.
Todos los vecinos de Quintanar del Rey han mostrado su consternación y asombro tras el crimen: «Nadie esperaba algo así». La parricida se encontraba en su trabajo en activo, y nunca había tenido bajas psicológicas ni conductas anómalas, según comentaron sus compañeros de trabajo.

La familia de Santiago ha comentado que las niñas eran conscientes de la animadversión de su madre con la familia paterna y que, en ocasiones, Iris y Lara les contaban conversaciones o comentarios de Paola hacia ellos: «Mami se ha enfadado porque vamos a pasar la Nochebuena con vosotros y porque también queremos pasar la Nochevieja aquí».
También algún que otro «secreto» que su madre les decía que no debían contar y mantener oculto: «Nos dijo que no le dijéramos a papá que nos vamos a ir a vivir a Algeciras», situación esta última con la que el padre, cuando se enteró, mostró total disconformidad. Este hecho provocó un enfrentamiento entre los dos progenitores.

Las niñas, según fuentes próximas a la familia, querían quedarse en el pueblo con su padre, sus abuelos y su tía. Esta conexión afectiva y el hecho de que Santiago la hubiera demandado, «incendiaron» a Paola, supuestamente poco acostumbrada a que su ex marido le llevara la contraria en nada.
El Ayuntamiento de Quintanar del Rey ha declarado tres días de luto oficial como una muestra de respeto por el trágico asesinato de las dos niñas. Esto se debe a la enorme tristeza que ha generado esta trágica pérdida en toda la comunidad. Durante estos tres días, se espera que todos respeten el silencio y la reflexión para conmemorar a estas dos vidas tan jóvenes y tan valiosas que se han perdido.

El padre de las niñas, Santiago, acudió al lugar del suceso completamente roto y abatido tras lo sucedido, tras enterarse, y estuvo acompañado de familiares y amigos que estuvieron arropándole en todo momento. Las autoridades ahora se encuentran en un complejo proceso de investigación para averiguar todos los detalles del escalofriante suceso.