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El menor de 17 años fallecido junto a su familia en el escape de gas en Málaga: “Ojalá nunca…”

Trágico suceso.

Hay noticias que no se leen, se sienten, y dejan un nudo en la garganta de quienes las conocen. A veces ocurren en lugares pequeños, en casas corrientes, y sin embargo estremecen a todo un país. Son episodios que irrumpen en la rutina diaria y recuerdan lo frágil que puede ser una vida aparentemente normal. Ante ellos, la conversación pública se detiene, las redes se llenan de mensajes y el silencio pesa más que las palabras.

En cualquier rincón, una emergencia doméstica puede transformarse en una historia que nadie habría querido contar. Las autoridades activan protocolos, los equipos sanitarios hacen todo lo posible y los vecinos se asoman a la calle sin terminar de creer lo que está pasando. La conmoción se multiplica porque esas escenas podrían pertenecer a cualquier portal, a cualquier familia, a cualquier barrio. De pronto, la comunidad entera se reconoce vulnerable y busca alguna forma de acompañar a quienes se han quedado con la ausencia.

Cuando eso sucede, las instituciones tratan de poner nombre al dolor con gestos públicos de reconocimiento y respeto. Los minutos de silencio, las banderas a media asta y las concentraciones vecinales se convierten en un abrazo colectivo ante lo irreparable. Cada mensaje de apoyo, cada vela encendida, cada ramo de flores intenta construir un poco de consuelo donde solo hay preguntas. En la localidad malagueña de Torrox, estas muestras de solidaridad se han hecho visibles tras un episodio que ha golpeado de lleno al municipio.

Consternación.

En esta población de la Axarquía malagueña, una familia formada por un matrimonio de alrededor de 50 años y dos jóvenes de 19 y 17 años fue hallada sin vida en su vivienda del casco histórico. Las primeras pesquisas apuntan a que habrían resultado afectados por la inhalación de gas, posiblemente originado por una fuga en el interior del domicilio. Mientras los técnicos analizan cada detalle, el Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial. La imagen de las banderas ondeando a media asta y el anuncio de un minuto de silencio este miércoles 26 de noviembre resumen la profunda consternación que se vive en la zona.

El alcalde y los representantes municipales han trasladado su apoyo a los seres queridos de las víctimas, que han necesitado atención de los servicios sanitarios ante el impacto de la noticia. El consistorio ha llamado a la ciudadanía a participar en el acto de homenaje, como una forma de compartir el duelo de manera colectiva. En las calles, muchos vecinos recuerdan haber visto a la familia en su día a día, en comercios o en el paseo habitual por el centro. Esa cercanía cotidiana hace que la pérdida se sienta casi como la de un familiar propio.

Entre los cuatro fallecidos se encuentra el hijo menor, Mustafi, de 17 años, muy conocido en el municipio por su pasión por el fútbol. Sus amigos y compañeros de equipo lo describen como un chico alegre, comprometido y siempre dispuesto a ayudar. Era uno de los jóvenes del club local, donde su nombre sonaba cada fin de semana ligado a entrenamientos y partidos. La noticia de su fallecimiento ha dejado especialmente tocado al vestuario y a toda la entidad deportiva.

Silencio.

El Club Deportivo Torrox, donde Mustafi jugaba desde hace unos meses, se ha convertido en uno de los espacios donde más se ha sentido el impacto de la pérdida. Desde la entidad han difundido un comunicado en el que, con enorme pesar, intentan expresar el vacío que deja el joven y su familia.

“Ojalá nunca hubiéramos tenido que dar esta noticia tan desgarradora pero desde el Club Deportivo Torrox lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro jugador juvenil Mustafi, quien nos ha dejado hoy junto a tres familiares más (padres y hermano) en un trágico suceso”. El mensaje se ha compartido ampliamente entre aficionados, vecinos y antiguos compañeros, que han dejado decenas de comentarios de cariño.

En ese mismo comunicado, la directiva quiso subrayar la huella que el joven había dejado en el terreno de juego y en el grupo. “Con tan solo 17 años, Mustafi apostó este verano por nuestro proyecto y se había convertido en un pilar fundamental como lateral derecho del equipo juvenil. Hoy despedimos no solo a un futbolista con un futuro prometedor, sino a una gran persona, apreciada por compañeros, cuerpo técnico y toda la familia rojilla.

La pérdida de Mustafi, junto a la de sus padres y hermano, supone un dolor inmenso y una ausencia que marcará para siempre a todos los que les conocieron”. Desde el club recuerdan además que se incorporó a la plantilla este verano y que, en apenas unos meses, se había ganado el afecto de todos.

El texto del club se ha difundido acompañado de una fotografía del menor con la camiseta rojilla, una imagen que muchos guardarán como recuerdo. Junto a esas palabras han hecho llegar su pésame a los familiares, que tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios al recibir la noticia de la pérdida de toda una rama de la familia. Mensajes de apoyo, corazones y frases de ánimo se han ido acumulando en los perfiles oficiales y en los muros de quienes conocían a la familia. También personas que no les conocían personalmente han expresado su solidaridad, de modo que este suceso, nacido en una vivienda del casco histórico de Torrox, ha sobrecogido a los internautas.