El aviso de un experto.
Los consejos prácticos que prometen mejorar la rutina diaria suelen encontrar un terreno fértil en las redes sociales. La inmediatez del formato y la necesidad constante de orientación convierten cualquier recomendación bien formulada en un imán para la audiencia. Además, en tiempos de incertidumbre sanitaria y cambios de hábitos, estos mensajes ganan aún más peso entre los usuarios. Por eso, no sorprende que cada nueva orientación sobre salud o prevención se propague rápidamente por los timelines.

En este ecosistema digital tan receptivo, los contenidos ligados al bienestar personal ocupan un lugar privilegiado. Las publicaciones que explican cómo actuar ante situaciones cotidianas o dudas frecuentes suelen convertirse en referencias compartidas una y otra vez. Y, en paralelo, figuras expertas aportan su voz autorizada para iluminar conversaciones que a menudo se llenan de rumores o inquietudes poco fundamentadas. Todo ello alimenta un clima donde la información contrastada es especialmente valiosa.
Aun así, las recomendaciones que más calan son aquellas que llegan acompañadas de un tono cercano y una intención claramente pedagógica. La audiencia busca certezas, pero también tranquilidad; quiere datos, pero no renuncia a un enfoque que resulte comprensible. Y fue en ese contexto donde un especialista muy conocido intervino recientemente para resolver dudas extendidas y aportar un mensaje de calma.
Efectividad en duda.
El catedrático de Inmunología Alfredo Corell, autor de Inmunidad en forma y reconocido como Mejor Docente Universitario de España en 2018, aprovechó su presencia mediática para dirigirse a quienes ya han recibido la vacuna de la gripe y a quienes aún no han dado ese paso. Su intervención nació a raíz de la inquietud generada por la circulación de una variante distinta a la habitual esta temporada. Durante su participación en Sábado Clave, explicó que aunque la epidemia se haya adelantado respecto a otros años, no implica un escenario más agresivo. Su mensaje buscó encuadrar la situación y disipar temores injustificados.

«La variante que está circulando no es más grave, pero lo que ha pasado es que es una variante que no teníamos en los últimos años y entonces la gente no tenemos inmunidad para ella y nos cuesta un poquito más responder. Esto hace que se corra entre personas mucho más rápidamente y esto es lo que ha permitido su adelanto prácticamente cuatro semanas de lo que sería el pico en condiciones normales», ha señalado el inmunólogo. Sus palabras también recordaron que los virus siguen patrones cambiantes y que las poblaciones pueden reaccionar de forma desigual ante cada nueva cepa. Esa falta de memoria inmunitaria es, precisamente, lo que explica el comportamiento inusual observado este otoño.
Variantes en circulación.
Corell detalló que los últimos inviernos han estado marcados por variantes de tipo H1N1, «que son dos proteínas de la superficie de los virus de la gripe que son los que se repiten prácticamente cada año». Esta familiaridad facilita la respuesta del organismo, pero el panorama ha cambiado con la llegada de una alternativa distinta. «Y este año esta variante que está circulando, la K, es de otro tipo: H3N2, un poquito distinta y hace que no tengamos inmunidad. Y, efectivamente, hace que la vacuna, aunque sea eficaz, no tiene la eficacia tan alta como otros años. Pero, aún así, la vacuna sigue siendo muy útil para evitar casos muy graves y hospitalizaciones por neumonía», ha subrayado. Con ello, quiso dejar claro que la inmunización mantiene su valor preventivo incluso con variaciones en su grado de eficacia.
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Más allá de los datos científicos, el inmunólogo insistió en que la herramienta más accesible y eficaz sigue siendo la vacunación. «Así que yo animo a que la gente que no se haya vacunado todavía lo haga cuanto antes», reiteró antes de compartir pautas básicas para reducir riesgos. «Lo hemos aprendido durante la pandemia y yo creo que muchos ciudadanos lo recuerdan perfectamente. Higiene de manos. Si yo entro en un centro comercial, en una guardería con los niños y salgo, lavarme las manos o el gel hidroalcohólico antes de tocar nada en casa». La repetición de estos gestos cotidianos funciona como una barrera importante contra la transmisión del virus.
Por último, el experto recordó la importancia del uso responsable de la mascarilla en determinados contextos. «Higiene de mascarillas para dos cosas: para yo no contagiar a nadie si yo tengo síntomas respiratorios y, por otro lado, si yo soy una persona vulnerable o convivo con una persona vulnerable me tengo que poner la mascarilla en lugares donde hay mucha aglomeración, en transporte público, en centros de salud, hospitales, en aglomeraciones en general para no llevarnos el virus a casa», ha aconsejado. Sus palabras apuntaron a una responsabilidad compartida que trasciende la situación puntual de esta temporada. La claridad de su explicación y el carácter práctico de sus sugerencias han despertado una intensa conversación en redes, donde la recomendación ha sido muy comentada entre los internautas.