El secreto asturiano que conquistó los Premios Princesa de Asturias.
En su discurso en Oviedo durante la entrega de los Premios Princesa de Asturias, la princesa de Asturias sorprendió mencionando el «pantrucu». Este manjar, cuyo nombre puede sonar desconocido fuera de Asturias, ha pasado de ser un plato humilde a convertirse en un bocado gourmet que cautiva a quien lo prueba. Su origen humilde y su evolución a la categoría de delicia lo convierten en un ejemplo perfecto de cómo la gastronomía transforma tradiciones en arte.

El «pantrucu», también conocido como «emberzao», no es fácil de encontrar fuera de ciertas zonas específicas del norte de España. Este embutido típico asturiano combina grasa y tocino de cerdo, cebolla, sangre, harina de maíz, pimentón y sal, ingredientes sencillos que juntos crean un sabor único. Elaborado con paciencia, se envuelve en hojas de berza antes de ser cocido, ofreciendo una textura y un sabor que han ganado el corazón de los amantes de la gastronomía.
El #pantrucu: con patatas, con huevos, con tortos, con queso fundido, en el pote… No dejes de probarlo! #GastroRibadesella #Ribadesella https://t.co/qFu5o6dsjd
— Ribadesella Turismo (@RibadesellaTuri) August 8, 2017
De las casas rurales a las mesas gourmet.
La preparación tradicional del «pantrucu» incluye cortarlo en lonchas gruesas para freírlas, sirviéndolas con huevos y patatas. También se disfruta sobre tortos de maíz, otro clásico asturiano. Aunque se elaboraba originalmente como una solución para aprovechar restos de la matanza, su exquisitez lo ha llevado a ser un protagonista en carnicerías de Ribadesella o Cangas de Onís y tiendas especializadas. Cada loncha de este embutido encierra historia y sabor.
Emberzao #PuxaAsturias pic.twitter.com/mBn0dG9kNH
— ☕♀️ (@LaGeller) September 8, 2016
Durante generaciones, el «pantrucu» fue una fuente de energía para los trabajadores del campo y pescadores, una verdadera cocina de aprovechamiento. Hoy, lejos de ser solo un recurso, es una joya culinaria difícil de conseguir. Su transformación de comida de subsistencia a delicia gastronómica refleja el valor que las tradiciones tienen en la alta cocina moderna.
Un homenaje en Caravia.
Caravia rinde tributo al «pantrucu» con sus jornadas del emberzao, un evento anual que reúne a locales y turistas para celebrar este primo de la morcilla. Con cada edición, más voces se suman a alabar el sabor y la autenticidad de este producto, que representa la esencia de la gastronomía asturiana. Así, lo que una vez fue un plato humilde, se alza como un símbolo del patrimonio culinario de una región rica en sabores y tradiciones.