El caso Marta del Castillo afronta una nueva espera mientras una investigación sigue pendiente.

El caso Marta del Castillo continúa generando novedades judiciales más de 17 años después de la desaparición de la joven sevillana. Una de las líneas abiertas en los últimos meses permanece a la espera de que se adopte una decisión sobre su continuidad. El procedimiento está relacionado con un informe informático elaborado a partir de los datos del teléfono móvil de Miguel Carcaño. Mientras tanto, las partes implicadas mantienen posiciones diferentes sobre el futuro de las actuaciones.
La situación vuelve a poner el foco sobre una investigación que durante años ha estado marcada por la búsqueda de los restos de la joven. El objetivo de aquella línea de trabajo era analizar información que pudiera resultar útil para avanzar en las pesquisas. Sin embargo, el procedimiento derivado de la elaboración de ese informe ha terminado también dando lugar a una investigación independiente. Ahora, diferentes escritos y resoluciones mantienen abierta la posibilidad de que el asunto continúe o sea archivado.
Miguel Carcaño fue condenado a 21 años y tres meses de prisión por el asesinato y la desaparición de Marta del Castillo. Su condena sigue marcando el calendario de un caso que todavía mantiene pendiente una de sus principales incógnitas. Desde el entorno de la familia de Marta se ha mantenido durante años la esperanza de localizar sus restos. La investigación vinculada al teléfono vuelve a situar esa búsqueda en el centro de la actualidad.
Una decisión que todavía no llega.

Según la información publicada por ‘ABC’, hace varios meses se solicitó a la Fiscalía que se pronunciara sobre la continuidad del procedimiento. La respuesta todavía no se habría producido y las actuaciones permanecen en una situación de espera. La Fiscalía ya había anticipado anteriormente su intención de solicitar por segunda vez el sobreseimiento de la causa. El procedimiento acumula aproximadamente un año y medio de recorrido.
El pasado 7 de agosto, una diligencia dejó constancia de que continúa abierta una pieza separada relacionada con la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo. En ella intervienen la empresa Lazarus Technology y Manuel Huerta, responsable de la compañía y único investigado en las actuaciones derivadas del informe. La documentación judicial señala que todavía era necesaria una respuesta del magistrado encargado de la búsqueda de los restos. Esa contestación debía concretar las condiciones en las que se encargó el trabajo.
El informe que está en el centro de las actuaciones.

La cuestión judicial se originó a raíz de las actuaciones emprendidas por Pedro de la Torre, decano del Colegio Profesional de Ingenieros Técnicos en Informática de Andalucía. La denuncia plantea dudas sobre la intervención de Manuel Huerta como responsable del trabajo de informática forense realizado en el marco de la búsqueda. La defensa sostiene una interpretación diferente sobre las competencias profesionales necesarias para elaborar este tipo de informes. De este modo, el procedimiento se centra en determinar si existió alguna irregularidad en la intervención realizada.
En una providencia del 10 de agosto, la plaza número siete de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla señaló que era necesario realizar un nuevo exhorto a la plaza número cuatro. El objetivo era obtener información sobre los aspectos que ya habían sido solicitados anteriormente. Entre ellos se encuentra la forma en que se produjo la designación y habilitación de Manuel Huerta o de Lazarus Technology. La respuesta continúa siendo una de las cuestiones pendientes para determinar el siguiente paso del procedimiento.
Las partes mantienen posiciones enfrentadas.

El denunciante ha solicitado que se agilicen las actuaciones y que continúen mediante el procedimiento correspondiente. Su planteamiento sostiene que Manuel Huerta «ha intervenido en calidad de perito en informática forense» sin contar con la titulación oficial que, según esta parte, sería necesaria. La defensa del responsable de Lazarus mantiene, en cambio, que la investigación está «plenamente agotada» y que no han aparecido indicios que permitan apreciar responsabilidad penal. Por ello, reclama que las actuaciones sean archivadas.
La Fiscalía también se ha pronunciado anteriormente sobre la cuestión. En un escrito fechado el pasado mes de febrero, señaló que Huerta «no firma como ingeniero ni como perito, sino como representante de la sociedad Lazarus». El Ministerio Público añadió que en la documentación aportada no quedaba justificada una competencia exclusiva de los ingenieros técnicos informáticos para realizar los informes solicitados. La defensa, por su parte, sostiene que la ingeniería informática carece de una ley que establezca atribuciones profesionales exclusivas y habla de una «profesión no regulada».
El tiempo sigue corriendo para Carcaño.
Mientras la investigación permanece pendiente de nuevos movimientos, también avanza el calendario de la condena impuesta a Miguel Carcaño. Desde el pasado 8 de mayo le quedan menos de cuatro años para cumplir la pena de 21 años y tres meses. La fecha prevista para la extinción de su condena es el 8 de mayo de 2030. Ese horizonte temporal añade otra referencia importante a un caso que todavía mantiene sin resolver la localización de los restos de Marta.
Los padres de Marta del Castillo llevan más de 17 años esperando conocer dónde se encuentran los restos de su hija. Durante este tiempo han tenido que afrontar diferentes decisiones judiciales relacionadas con el caso y con las personas investigadas. En 2024, la Audiencia de Sevilla revocó la sentencia que había condenado a Francisco Javier García, conocido como El Cuco, y a su madre por falso testimonio. El juicio celebrado en 2011 terminó con la condena de Carcaño y la absolución de Francisco Javier Delgado, María García y Samuel Benítez.
La incógnita que continúa abierta.
La situación actual deja pendiente una nueva decisión sobre una investigación que nació vinculada a uno de los intentos de avanzar en la búsqueda de Marta del Castillo. La Fiscalía debe fijar su posición y el juzgado todavía tiene que aclarar determinados aspectos relacionados con el encargo del informe. Mientras tanto, las partes mantienen solicitudes contrapuestas sobre la continuidad o el archivo de las actuaciones. Todo ello ocurre cuando el paso del tiempo vuelve a cobrar especial importancia para la familia de la joven.
El caso continúa despertando una enorme atención social precisamente porque la principal incógnita sobre el paradero de Marta permanece sin respuesta. Cada movimiento judicial relacionado con su búsqueda vuelve a provocar interés entre quienes llevan años siguiendo la investigación. Las redes sociales se han llenado de comentarios sobre la situación, especialmente ante la posibilidad de que el procedimiento avance o termine archivado. La falta de una resolución definitiva sobre estas actuaciones mantiene abierta una cuestión que la sociedad sevillana lleva más de 17 años esperando que pueda esclarecerse.