El famoso chef español que vive ahora en la miseria

Sergi Arola Martínez, nacido en Barcelona en 1968, es un cocinero español que fue alumno de los cocineros Ferran Adrià y de Pierre Gagnaire. Ha aparecido en varios programas de televisión de España y Chile.

Se trata de, con permiso de Arguiñano, y por supuesto de los jueces de MasterChef, uno de los cocineros más mediáticos de España: no solo es muy conocido por su obra culinaria, sino también por su participación en programas de televisión como Ruedo ibérico, Esta cocina es un infierno, El club, Pasapalabra, Top Chef, El gran debate, No me la puc treure del cap y Abre los ojos… y mira.

También han sido muy sonados sus problemas con Hacienda: fue muy sonado cuando a finales de junio de 2013, unos funcionarios del ministerio de Hacienda se presentaron a la hora de la comida del mediodía y, ante los clientes, precintaron la bodega del restaurante Gastro en Madrid, tras haber sido galardonado con 2 Estrellas Michelín.

La causa del cierre de la bodega fue el impago de ciertas deudas contraídas con organismos públicos, que ascendían a 148 000 euros. El cocinero se mostró por aquel entonces molesto por esta decisión, porque “así le pagan” los años que ha estado “representando” y “dando prestigio” a España.

Años después, sus problemas económicos no solo no se han resuelto sino que han aumentado: son muchos los medios que anuncian a bombo y platillo su declive, por culpa de la gran cantidad de problemas económicos y personales que ha tenido en los últimos dos años.

Además, la revista Corazón ha revelado que un ataque de ansiedad le había obligado a acudir a Urgencias de forma precipitada la semana pasada. Sin embargo, en su visita al hospital no le acompañaba ni su prometida, Silvia Fominaya, a quienes algunos acusan de ser causante de algunos de sus quebraderos de cabeza.

Después de haber conocido la gloria y haber sido galardonado con estrellas Michelin, parece que ahora se confirma su ruina. Según cuenta Vanitatis, en el Registro de la Propiedad no consta ninguna propiedad vigente a su nombre.

Además, por lo visto sus últimos ejercicios como autónomo son un rosario de reclamaciones administrativas de la Hacienda pública.

Según fuentes cercanas al chef, el origen de sus problemas estaría en su separación sentimental: Arola se separó de su esposa y madre de sus dos hijos, Sara Fort, en 2016.”Sara era la que le sostenía en la realidad”, dicen fuentes cercanas a la pareja. Fue poco después cuando cerró las puertas de su restaurante, ya que aquella deuda de 2013 no paró de crecer y llegó a ser inasumible para Arola —se dice que podría llegar a los 7 millones de euros.

La situación le obligó a retirarse de la esfera pública, y a guardar silencio con todo el mundo… excepto con sus seguidores en Instagram, que son testigos de cómo el chef relata muchos de sus problemas profesionales.

De hecho, a principios de año confesó su triste estado emocional en un vídeo. “Mismo vagón, mismo tren, misma hora, solo que un año más tarde… exactamente las mismas sensaciones, la misma soledad!”, dijo el chef con pelo largo, desaliñado, y un aspecto que dista mucho del de otras épocas.

Aunque también ofrece imágenes más felices, como la de su reciente paso por el mercado central de Santiago de Chile, sus penas financieras no son fáciles de eludir. Actualmente se conforma con trabajar para el restaurante LAB by Sergi Arola, situado en Portugal, o participar como jurado de la versión chilena de MasterChef.

No solo ha perdido sus posesiones, sino que además tuvo que vender su querida Harley Davidson. “No tiene ni para pagarse un buen menú y va de piso en piso, de amigo en amigo”, aseguraron asegurado fuentes próximas al chef. Según las cuales el chef está además “descentrado, sin un euro y deshecho”.

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