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El error fatal de los fallecidos en el incendio de los Gallardos que pudo precipitar su muerte

Las primeras investigaciones apuntan a que varias víctimas del incendio de Bédar quedaron atrapadas tras abandonar las rutas de evacuación

Las primeras pesquisas sobre el devastador incendio forestal declarado en la zona de Los Gallardos, en el término municipal de Bédar (Almería), centran ahora la atención en las circunstancias en las que varias personas quedaron atrapadas por las llamas durante la evacuación. Según ha explicado el consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, los investigadores trabajan con la hipótesis de que algunas de las víctimas optaron por abandonar los itinerarios de evacuación establecidos por los servicios de emergencia y trataron de escapar por caminos alternativos en medio de una densa humareda, una decisión que habría agravado de forma decisiva las consecuencias del incendio.

Dos escenarios diferentes en la investigación

Antonio Sanz ha detallado que las autoridades trabajan con dos escenarios diferenciados para reconstruir cómo se produjeron los fallecimientos. En el primero, cuatro personas de origen británico fueron localizadas sin vida en el interior de un vehículo después de intentar abandonar la zona afectada por un recorrido distinto al señalado por los equipos de emergencia. En el segundo escenario, otras siete personas habrían abandonado sus vehículos y continuaron la huida a pie en busca de una salida que, según indicó el consejero, «no era la prevista», quedando finalmente atrapadas por el avance del fuego.

Una rambla se convirtió en una trampa durante la huida

Las investigaciones apuntan a que varias de las víctimas caminaron por una rambla intentando alejarse del incendio. Sin embargo, la extraordinaria velocidad con la que avanzaron las llamas, favorecida por las condiciones del terreno y la intensidad del fuego, convirtió ese recorrido en una auténtica trampa. Las autoridades insisten en que, en situaciones de emergencia, seguir las instrucciones de los servicios de intervención resulta fundamental para minimizar los riesgos y evitar que decisiones improvisadas puedan poner en peligro la vida de las personas.

La evacuación del municipio se complicó por la orografía

El alcalde de Bédar organizó una evacuación urgente para sacar del municipio a los vecinos que se encontraban en mayor riesgo. Mientras una parte de la población pudo abandonar la localidad, en otras zonas se optó por ordenar el confinamiento ante la proximidad del incendio, una medida que, según Antonio Sanz, permitió evitar un balance todavía más grave. La complicada orografía del municipio dificultó enormemente la gestión de la emergencia, ya que Bédar dispone únicamente de dos salidas por carretera y cuenta con numerosos caminos rurales sin alternativas de escape.

Un terreno muy complicado dificultó las labores de extinción

La actuación de los equipos de extinción también se vio condicionada por las características del terreno. Según explicó el consejero, el incendio afecta a una zona con numerosos barrancos, accesos muy limitados y una topografía especialmente compleja, circunstancias que impidieron en algunos puntos la entrada de maquinaria pesada. El flanco derecho continúa siendo uno de los sectores que más preocupa por el riesgo de propagación hacia nuevas áreas de cultivo, mientras que parte del flanco izquierdo sigue presentando importantes dificultades para el trabajo de los efectivos desplegados.

Todo el municipio fue evacuado de forma preventiva

Ante la evolución del incendio, finalmente se procedió a la evacuación completa del municipio de Bédar. Entre las personas desalojadas se encontraban también los cerca de 400 usuarios de un camping situado en las inmediaciones, que pudo ser evacuado con antelación y no llegó a verse afectado por las llamas. La prioridad de los servicios de emergencia continúa siendo garantizar la seguridad de la población mientras avanzan las labores para estabilizar el incendio.

Más de 3.000 hectáreas afectadas por el fuego

El incendio se declaró a las 16:35 horas del jueves y, según las primeras informaciones facilitadas por la Guardia Civil, el origen podría estar relacionado con la caída de un cable eléctrico, una circunstancia que continúa bajo investigación. La rápida propagación de las llamas obligó a activar el Plan Infoca en fase de emergencia, situación operativa 2, además del corte temporal de varias carreteras, entre ellas la autovía A-7. Según el último balance facilitado por las autoridades, el fuego ha afectado ya a unas 3.150 hectáreas, mientras los equipos de extinción continúan trabajando para controlar por completo el incendio.