El drama de Esther Arroyo del que por fin se ha atrevido a hablar y que ha condicionado su paso por ‘Tu cara me suena’

Después de muchos años de tiranía de Sálvame Deluxe, uno de los buques insignia de Mediaset, la noche televisiva de los viernes tiene nuevo rey con Tu cara me suena, y todo hace indicar que al programa de Antena 3 le queda mucha vida por delante. La audiencia, que es muy sabia, se ha cansado de la vida y miserias de los famosos de turno y ahora prefieren pasar un buen rato con el espacio que presenta Manel Fuentes.

El programa cuenta con muchos atractivos pero uno de los mayores son sus participantes… y la peculiar química que hay entre ellos. A pesar de ello, esta edición no está estando exenta de polémicas: la imparcialidad del jurado ha sido puesta en entredicho en muchas ocasiones, para empezar con los rumores de relación entre Chenoa y David Guapo… o con el trato que ha recibido Rosa López en las puntuaciones que en ocasiones ha indignado a las redes sociales.

Pero una de las cosas que más ha sorprendido a la audiencia del programa ha sido conocer ahora el drama que ha sufrido de Esther Arroyo y que ha afectado a su paso por Tu cara me suena sin que lo supiéramos.

Algo reveló cuando apareció el año pasado en el plató de Amigas y conocidas para contar cómo era su vida ahora tras una mala experiencia y muchos años de recuperación física y psíquica.

La historia comienza en la mañana del 10 de octubre del 2008. La actriz viajaba en un coche acompañada de su marido, Antonio Navajas, y unos amigos –entre los que se encontraba Ana Torroja y su pareja–, cuando sufrían un accidente que le costaba la vida a uno de ellos y dejaba con heridas de distinta gravedad al resto de ocupantes del vehículo.

El suceso ocurría en la carretera N-340 a la altura de Vejer de la Frontera, en Cádiz, cuando la Chrysler Voyager que conducía el marido de Esther chocaba frontalmente con una furgoneta Ford Transit.

Desde entonces la vida de la actriz cambió para siempre con juicios, indemnizaciones, una baja por invalidez permanente e incluso una situación de precariedad económica debido a los altos costes de la rehabilitación a la que se ha tenido que someter para recuperar la movilidad de su pierna.

Un auténtico infierno que Esther aún no ha superado y que le ha dejado unas secuelas de las que no se recuperará nunca.

Pero haya sido un proceso muy complicado, siempre hay una pequeña luz al final del túnel: en este caso su participación en uno de los programas con más éxito de los últimos años. Pero Esther ha confesando que, durante las grabaciones, ha vivido momentos muy duros

“Ha habido galas muy duras. Tengo que encontrar el equilibrio entre la pierna y mi cabeza. No tenía ni cinco minutos para descansar: llego, ensayo, la gala, luego fisio, y osteópata, y la semana siguiente, vuelta a empezar. Tengo que recuperarme, porque sufro mucho desgaste.”

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Por cierto, que Rosa López ha contestado a las críticas de Chenoa… y se ha hecho bola a pocos días de la final de Tu cara me suena.