Después de subir una foto a Instagram recibió un correo de su jefa, lo que decía le hizo renunciar

Era una simple estudiante que trabajaba en una tienda de ropa, algo completamente normal. Un día a Sherene Zarrabi se le ocurrió sacarse una fotografía con algunas de las prendas de la tienda Dainty Hooligan, para promocionarla en su cuenta de Instagram.

Pero a su jefa parece que no le gustó la idea, y cuando vio las fotografías, le envió el siguiente email a Sherene y a la encargada de la tienda.

Algo que quiero que te quede claro: Quiero a una chica delgada, el estereotipo de ‘modelo’ que se pruebe nuestras ropas. Por favor, usa las imágenes de nuestros modelos de Stillwater.

Esto no es para menospreciar a nadie, pero sí queremos comunicar las expectativas que tenemos a la hora de presentar nuestra marca.

No te lo tomes como algo personal. Todo lo que quiero es una buena representación de nuestra tienda. A cambio de la libertad, te pido que elimines todas las imágenes de cualquiera que no encaje con nuestros criterios.

¿Cómo creéis que se lo tomó Sherene? ¿Cómo os lo habríais tomado vosotros?

Después de publicar en Facebook el email que le había enviado su jefa, explicó que si tuviera que elegir seguir ganando o ser fiel a sus creencias, elegiría lo segundo, así que abandonó el trabajo.

No quiero representar ni apoyar a un negocio con unos valores y creencias tan arcaicos. Esta es la razón por la que las chicas jóvenes tienen problemas con su cuerpo”, decía Sherene. “Es asqueroso, desagradable. Sentí repugnancia cuando leí el correo que me envió mi jefa. Renuncié inmediatamente a mi trabajo, y sugiero que mis amigos y familiares no vuelvan a aparecer por Dainty Hooligan.

Ámate a ti mismo, no importa cuál sea tu apariencia.