El adiós a Itziar Castro.
Un trágico final para una vida llena de arte y compromiso. Así se podría resumir la historia de Itziar Castro, la actriz que nos dejó el pasado jueves a los 46 años de edad, cuando se encontraba ensayando un espectáculo en una piscina de Lloret de Mar. Su repentina muerte ha conmocionado al mundo del espectáculo, que ha perdido a una de sus figuras más carismáticas y versátiles, pero sobre todo a su familia, que ha recibido el apoyo de cientos de personas que han querido darle el último adiós.

Desde este domingo 10 de diciembre, la Sala Pal·ladius de Pallejà (Barcelona) acoge la capilla ardiente de la actriz, que permanecerá abierta al público hasta el lunes 11 de diciembre a las 16:00 horas, momento en el que se cerrará solo para los familiares y amigos más cercanos. Allí, el féretro de la protagonista de Vis a vis luce una bandera LGTBI, símbolo de su lucha por la diversidad y la igualdad, y una fotografía suya con el mensaje ‘Solo quiero que, de vez en cuando, os acordéis de mí’, una frase que resume su humildad y su amor por el público. Alrededor, varias coronas de flores adornan el espacio, mientras suena «I will survive».
«Nadie tiene derecho a perder una hija».
Entre los asistentes al velatorio, destaca la presencia de su madre, que ha llegado la primera y que ha tenido que ser consolada por los presentes. Visiblemente afectada, ha agradecido todas las muestras de cariño que ha recibido y ha recordado a su hija como una persona buena, generosa y valiente. «Era muy buena, gracias por esta acogida», ha dicho entre sollozos.
La madre de Itziar Castro, en el velatorio de su hija y da las gracias a “tansísima gente” por cómo han “valorado” a la artista: “No me esperaba esta acogida de ella” https://t.co/z2ZMoiiGzY pic.twitter.com/ucNc7mdG5w
— Europa Press (@europapress) December 10, 2023
Evidentemente, ha sido una noticia muy dura para Lucía. «De verdad, como madre, el corazón de ella explotó, pero el mío también va a explotar», dijo. Unas impactantes declaraciones que después matizó: si algo ha querido dejar claro la madre de la actriz es que no estaba tomando ningún tipo de medicación que pudiese haber propiciado su muerte. Entre otras cosas, ha explicado que los forenses le preguntaron sobre el tema, y contestó con contundencia: «No bebía, no fumaba, era una chica gorda, pero sana».
También ha llegado su padre, que no ha podido pronunciar palabra por la emoción, y su hermano pequeño, Oriol Castro, que ha estado acompañado por su pareja. Oriol, que tenía una estrecha relación con su hermana, ha querido dedicarle unas palabras a los medios de comunicación que se han congregado en la sala: «Hoy brilla una estrella más en el cielo».
Además, Manel Castro, hermano mellizo de la actriz, ha agradecido el cariño recibido ante las cámaras de la prensa presente en el acto. «Agradecer a todos los medios el apoyo y sobre todo a la gente que nos ha apoyado, que nos ha demostrado su cariño en estos momentos tan duros», expresó, emocionado. «Ningún padre ni ninguna madre se merece enterrar a su hija, una vida tan joven, hay otra estrella más en el cielo y siempre la llevaremos dentro».
Manel Castro, hermano de Itziar Castro, recuerda a la actriz «como una revolucionaria» y pide «seguir con su lucha»: «Hizo una faena implacable e infalible en todos sus cometidos. Donde esté es una estrella y será siempre una diva» https://t.co/1tpTWAng4Z pic.twitter.com/5SdICsHjDI
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Como nota curiosa, mencionar su reacción al telegrama de condolencias de los reyes Felipe y Letizia que ha recibido la familia. El hermano de Itziar no ha podido ocultar su estupor: «No puedo decir nada aún porque el tema este es más familiar, pero el reconocimiento de la Casa Real a favor de mi hermana es una gran medalla en la lucha, porque una republicana y lesbiana en la Casa Real… eso dónde se ha visto. Su Gloria. No tengo más comentarios que decir».
Un emotivo homenaje a la actriz, que ha contado también con la presencia de sus amigas Ares Teixidó, Alejandra Castelló, María Botto o la escritora Cristina Fallarás, entre otras personalidades del mundo de la cultura, que han querido despedirse de ella y reconocer su trayectoria y su activismo por los derechos humanos.
Críticas a Rubén Amón por su forma de referirse a la actriz.
La muerte de Itziar Castro ha conmocionado al mundo del cine y la televisión, donde era una de las actrices más queridas y respetadas. Su talento, su carisma y su compromiso con las causas sociales la convirtieron en un referente para muchas personas que se sentían identificadas con su lucha por los derechos de las personas con obesidad mórbida. Itziar no tenía miedo de expresar su orientación sexual ni su ideología política, lo que le valió el aplauso de unos y el rechazo de otros.
Su fallecimiento ha desatado una oleada de homenajes y condolencias por parte de sus compañeros de profesión, sus amigos y sus seguidores, que han querido mostrar su apoyo a su familia y recordar su legado. Pero también ha generado una polémica sobre el tratamiento que se le ha dado a su figura y a su condición física, tanto en vida como después de su muerte.
El periodista Juan Soto Ivars ha analizado las reacciones que ha provocado la desaparición de Itziar y ha denunciado el “linchamiento” que ha sufrido por parte de algunos sectores que la han criticado por ser una persona de izquierdas. “Es desolador ver cómo se cierne una tormenta en torno a una persona que acaba de fallecer”, ha dicho. Según él, hay tres aspectos que han marcado el debate sobre Itziar: su faceta como actriz, el fenómeno de la gordofobia y la tendencia a idealizar la obesidad mórbida como una forma de diversidad.
Soto Ivars ha cuestionado la “romantización de la obesidad” que se ha producido en algunos ámbitos, bajo el lema de ‘Body Positive’, que defiende la aceptación de todos los cuerpos sin importar su forma o tamaño. “Me preocupa que lleguemos a la romanización de la obesidad como si fuera un don”, ha afirmado. Y ha añadido que la obesidad es una enfermedad que conlleva graves riesgos para la salud y que no se puede equiparar a otras características físicas o culturales.
Por su parte, el escritor Rubén Amón ha destacado que Itziar era una actriz que lo tenía todo para ser odiada por los intolerantes, ya que era “gorda, catalana, roja y lesbiana”. “Ya no cabe más engendro desde la perspectiva con la que se la ha demonizado”, ha declarado. Sin embargo, ha elogiado su defensa de la libertad de expresión, que le permitía tolerar las bromas y los insultos que recibía por su aspecto o su forma de pensar. “Aceptaba que en un teatro un monologuista pudiera hacer chistes de maricones, lesbianas y de gordas”, ha recordado.
Estas declaraciones han sido muy criticadas en las redes sociales, donde muchos usuarios han acusado a Amón de falta de respeto, de gordofobia, de machismo, de homofobia y de anticatalanismo. Amón no ha rectificado ni se ha disculpado por sus palabras, sino que ha defendido su libertad de expresión y ha acusado al Gobierno de perseguir a los periodistas críticos. También ha recibido el apoyo de algunos seguidores que han alabado su ironía y su valentía.
Por su parte, la periodista Samanta Villar, también en Espejo Público, ha aportado una visión más personal y cercana de Itziar, con quien compartía una amistad y una enfermedad: el lipedema. Se trata de una patología que afecta a la distribución de la grasa en el cuerpo, especialmente en las piernas y los brazos, y que impide adelgazar con dietas o ejercicio. “Ella se estaba cuidando pero su cuerpo ya no reaccionaba. Parece que la obesidad es responsabilidad del individuo, se ha doblado la cantidad de obesos en el planeta en los últimos 40 años y la OMS lo trata como epidemia”, ha explicado. Villar ha revelado que Itziar tenía previsto someterse a una operación para reducir su volumen corporal y mejorar su calidad de vida, pero que tuvo que posponerla por la pandemia.
Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del instituto médico europeo de la obesidad, ha corroborado la existencia del lipedema y ha señalado que se trata de una enfermedad que afecta al 50% de las personas que tienen obesidad. “El lipedema se caracteriza por la existencia de grasa localizada en muslos y brazos de una manera desproporcionada de cómo se distribuye la grasa en el reto del cuerpo”, ha explicado. Bravo ha insistido en la importancia de diagnosticar y tratar el lipedema, ya que puede provocar problemas circulatorios, linfáticos, articulares y psicológicos.
Itziar Castro fue una actriz que rompió moldes y desafió prejuicios, tanto en el cine como en la televisión. Su muerte ha dejado un vacío en el panorama artístico y cultural, pero también ha abierto un debate sobre la obesidad, la gordofobia y la diversidad. Su ejemplo y su mensaje seguirán vivos en la memoria de todos los que la admiraron y la quisieron.