Comparte lo que le ocurrió en un tren que estuvo parado dos horas y media en Atocha, y todos están alucinando

Incidente en el tren.

El cineasta y guionista Ciro Altabás ha narrado en su cuenta de X la inusual experiencia que vivió este sábado en un tren que permaneció detenido durante dos horas y media a causa de un incidente que colapsó la estación de Atocha. Su relato destaca las tensiones y la curiosidad de los pasajeros ante la situación.

«He estado en uno de los trenes parados dos horas y media a tres kilómetros de llegar a Atocha y, al poco, el encargado ha pedido en cafetería que sacasen todas las botellas de agua y ‘ya firmo luego lo que sea, pero que haya agua», ha revelado. Este mensaje resuena con la frustración de los viajeros, que buscaban al menos una solución a su incomodidad.

Altabás también observó a un «famosísimo influencer (que no conozco ni conoceré)» recorriendo el tren, generando un ambiente tenso al «calentar a la gente» y retransmitir en directo lo que él calificó como «la tremenda tragedia de, bueno, estar parados con agua y servicios». Las redes sociales parecían ser más un alivio para la angustia que una solución al dilema que enfrentaban los pasajeros.

La humanidad en crisis.

El maquinista, a su vez, fue visto «vagón a vagón, pidiendo disculpas (como si fuera culpa suya)», mientras explicaba la grave situación: «había un suicida en las vías y que las autoridades estaban haciéndose cargo». Altabás se preguntó sobre la incomprensible necesidad de pedir disculpas en un contexto tan trágico. «Imagina pedir perdón por algo así», reflexionó.

Mientras tanto, el ambiente se tornaba más pesado. Otro pasajero se quejaba «con la mano en el pecho» de que «el aire en el tren ya era ‘irrespirable’», sugiriendo que probablemente no había experimentado un trayecto de largas horas en un tren. «Imagino que jamás habría hecho un trayecto de cuatro/cinco horas en un tren. No sé. Siempre hay una primera vez», ha expuesto, subrayando la falta de experiencia en situaciones adversas.

Reconocimiento al personal.

El cineasta no se detuvo en sus críticas y, con ironía, mencionó que «el maquinista del AVE me ha parecido más joven que yo, cosa que por algún motivo me ha fastidiado». Esta observación subraya la impaciencia que puede surgir en momentos de crisis, incluso hacia aquellos que están allí para ayudar.

En medio de la confusión, varios pasajeros comenzaron a discutir la posibilidad de «romper las ventanas y saltar cruzando las otras vías de trenes». Esta idea, aunque extrema, revela el nivel de desesperación que la situación había provocado. Sin embargo, Altabás cerró su relato reconociendo el esfuerzo del personal del tren: «En fin, chapó por el 100% del personal, que nunca se habían visto en una situación así». También destacó que «aproximadamente el 91% de los pasajeros se comportaron de una manera normal y sin sacar ninguna guitarra», lo que muestra que, a pesar de las circunstancias, la mayoría mantuvo la compostura.

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