Asqueroso: un restaurante de Madrid despide a un empleado tras intentar esto con una candidata

En los últimos tiempos hemos tenido muchos ejemplos de ofertas de empleo surrealistas, de esas que terminan diciendo “posible sueldo en un futuro o cosas por el estilo. Las hay que suscitan tanta polémica que las empresas acaban rectificando, y otras 200.000 igual de locas —o más— que no se retiran porque no salen en los medios. Pero hay otras que, además de ruines, pueden considerarse directamente acoso sexual.

giphy

Ofertas repugnantes de trabajo que buscan “algo más” de las candidatas siempre ha habido, pero gracias a aplicaciones como WhatsApp en muchos casos se pueden presentar pruebas del comportamiento de estos personajes —por llamarlos de alguna forma. Nuestra protagonista respondía a una oferta de trabajo como ayudante de cocina que encontró en la aplicación Job Today, y se encontró con una respuesta inesperada…

Al otro lado se encontraba el ya ex jefe de cocina del restaurante Ástor en Madrid, que no dudó en contestar que aunque el puesto estaba ocupado por una persona a prueba, podía enviarle una fotografía de cuerpo entero:

“De momento tenemos una persona de prueba pero si me mandas una foto de cuerpo entero para verte mejor.”

La candidata no dudo en contestar que para qué quería una fotografía, si el puesto no era cara al público: “Sin ofenderle, me gustaría saber para qué es la foto de cuerpo entero si no estoy de cara al público“.

El pantallazo ha corrido como la pólvora por las redes sociales, y el dueño del restaurante Ástor, Andrés Olivares, ha despedido al jefe de cocina de inmediato. En una conversación telefónica con el portal Verne, Olivares ha reconocido que delegó en este hombre, que finalmente les “salió rana:

“Hace semanas que le pedí que buscase un ayudante. Delegué en él y nos hizo esta tropelía. Esta no es la forma en la que actuamos, ni mucho menos. No sé cuándo se produjo esa conversación por WhatsApp. El viernes estábamos en servicio, dando comidas, y algunos amigos nos empezaron a mandar el tuit. Ha sido muy duro.”

El dueño ha afirmado que en cuanto conocieron la existencia de la captura de pantalla, se le despidió fulminantemente, y de hecho el mismo día publicó una entrada en Facebook en la que pedía disculpas una y otra vez por el comportamiento de su ex empleado:

“Se le ha hecho un despido disciplinario en el que él mismo ha firmado y reconocido lo que hizo.”

Tiene guasa que, por un tarado que quiere aprovecharse de mujeres que buscan trabajo, también salga perjudicado el nombre de un restaurante que por lo que parece no tiene nada que ver con este tipo de comportamientos

¿Qué opináis vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

canguro-fb

Por cierto, ¿creéis que hay precariedad laboral? Atención a la oferta de trabajo que lo está petando; el látigo te lo llevas tu de casa.