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Así te engañan en algunos bares: el truco de la cerveza grande y la pequeña

¿Qué es mejor pedir una caña, un doble o un tercio?

La respuesta corta es que depende del establecimiento en el que lo pidas y la provincia en la que estés. La respuesta larga, os la vamos a dar a continuación, para ayudaros a prestar más atención a este tipo de prácticas.

Cabe destacar que en este caso no se trata de un ejemplo más de “picaresca española”, ya que todos los países tienen sus cosas. Y no es algo exclusivo de los bares, ya que todos los oficios y negocios tienen sus trampillas para ganar dinero. A veces nos damos cuenta al instante de lo que está ocurriendo, pero muchas otras nos la cuelan…

En las redes se ha viralizado un video en el que podemos ver cómo un cliente hace un sencillo experimento para determinar si merece la pena pedir la cerveza en un vaso grande o pequeño. Ignoramos a cuánto cobraban cada uno de los recipientes, pero podemos suponer que el pequeño era más barato y el grande más caro. Sin embargo, al final resulta que en los dos había el mismo espacio. ¡Qué morro!

En España funcionamos con varias medidas diferentes cuando pedimos en un bar, aunque los nombres pueden variar por completo dependiendo de la provincia. ¿Cuál deberíamos escoger? ¿Caña, doble, tercio, litro…? En teoría, cada uno corresponde con una cantidad… pero todo depende del vaso. Mira atentamente el vídeo.

Seguro que la próxima vez que tomes algo con tus amigos lo comprobarás, ¿a que sí? Por ejemplo, en los bares del centro de Madrid una doble te costará más o menos 2,5 euros, mientras que un tercio rondará los 4. La cuestión es que estás pagando bastante más por la misma cantidad. Si no te lo crees, pide una copa de doble y echa la botella.

No te lleves sustos.

La asociación de consumidores Facua recoge en su blog veinticinco prácticas de este tipo que se dan con asiduidad en los locales españoles y que los clientes han vivido. Además, la entidad promueve en sus redes sociales el hashtag #BaresParaNoVolver para señalar este tipo de situaciones.

Cosas como cobrarte por el pan sin estar en la lista de precios —suelen incluirlo en la cuenta por persona, salvo que digas que no lo quieres—, que el aperitivo que no pediste te salga muy caro, que las bebidas no aparezcan en la carta —y te cobren una cantidad exagerada por ellas—, o tener que pagar suplemento por hielo, por la carne muy hecha, por los cubiertos…

¿Qué os parece a vosotros?

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