Aparecen unos inquietantes mensajes en el altar de Iván-Alana y Leila, que se precipitaron por un balcón en Sallent

Tragedia en Sallent.

Dos hermanos gemelos de doce años, que respondían a los nombres de Iván-Alana y Leila, se precipitaron desde el balcón del segundo piso de la calle Estación en la tarde del martes. Iván-Alana perdió la vida al instante y Leila fue trasladada en estado grave al Hospital Parc Taulí.

Tras las primeras informaciones, todo parecía indicar que se trató de un suicidio. Dos cartas encontradas en la vivienda de los niños indicaban que el salto fue voluntario. Desde el departamento de Educación de la Generalitat se quiso descartar desde primera hora que se tratase de un problema de «acoso escolar», asegurando que el motivo que llevó a las niñas a saltar podría encontrarse en problemas en el entorno social y familiar.

Sin embargo, vecinos y familiares de los hermanos cuestionaron desde el primer momento la hipótesis de la Generalitat, asegurando que se trata al 100% de un caso de acoso escolar en el entorno escolar. Por su parte, el Ayuntamiento de Sallent también descartó la hipótesis del «acoso escolar», y añadió que recibían atención psicológica en su centro educativo y seguimiento especial por parte de una educadora por su situación «familiar y social».

El cambio de género de Iván-Alana.

La familia de las menores se había dirigido en múltiples ocasiones a la dirección del centro para quejarse de la situación, ya que las pequeñas regresaban muchos días «fastidiadas» a casa. Una de las vecinas de la familia aseguraba que las niñas llevaban mucho tiempo recibiendo acoso en el colegio, y que los padres de las menores se habían dirigido en muchas ocasiones a la dirección del centro para quejarse de la situación. Según la vecina, «en este pueblo si eres nuevo, o extranjero, no te aceptan».

Los Mossos d’Esquadra indican que ninguna hipótesis es descartable y que todavía se valoran todos los escenarios, cuestionando las «filtraciones» que parecían querer descargar la hipotética responsabilidad del centro educativo. Pero en el vecindario todo el mundo parecía tenerlo claro: el acoso existía.

A la salida del instituto donde las menores cursaban primero de la ESO, el Llobregat de Sallent, se habla de que Alana era bastante más temperamental que su hermana, lo que hacía que a menudo se metiera en problemas con otros alumnos. Las burlas se intensificaron, según explicaron varios alumnos, cuando después de dejarse el pelo corto, manifestó en el instituto que quería someterse a un cambio de género, y quería que le llamasen por su nuevo nombre, Iván.

«Se reían de ellas por su acento y la identidad sexual de Alana», ha contado B., uno de los chicos del centro. Según ha relatado, en numerosas ocasiones los profesores del centro cambiaban a las dos hermanas de patio para evitar problemas con otros alumnos.

Actos vandálicos en el altar en memoria de Iván-Alana y Leila.

Lamentablemente, el pasado sábado entre las doce y media y las dos y media se profanó el altar en memoria de Iván-Alana. Los autores de los actos vandálicos no respetaron los carteles de apoyo y la solidaridad que los vecinos han estado demostrando en el lugar.

En vez de eso, pintaron con spray negro dos de los carteles con las palabras «Ayuntamiento corruptos» y «okupas». Los familiares y amigos de las jóvenes se sintieron impotentes ante la desagradable situación. Las pintadas fueron borradas al final de la tarde.

Indignación en la comunidad de Sallent.

Los padres, Lucas y Maia, se encontraban en el tanatorio de Sallent cuando se enteraron de las pintadas. La noticia se difundió rápidamente por la comunidad, aumentando la indignación y la impotencia de los amigos y familiares de las jóvenes. Todos esperan que las cámaras de seguridad del restaurante cercano hayan captado a los autores del acto deleznable.

El velatorio se llevó a cabo en el tanatorio de Sallent. Este domingo se celebró una misa en la intimidad de la familia y allegados. Los padres desean llevar las cenizas de Iván-Alana de regreso a Argentina en cuanto su hermana Leila reciba el alta médica. El suceso ha causado un gran impacto en la comunidad de Sallent y ha aumentado la necesidad de tomar medidas para prevenir y erradicar el acoso escolar y la discriminación. La memoria de Iván-Alana y Leila, dos jóvenes que sufrieron un gran dolor y lucharon por su identidad, merece todo el respeto.

Salir de la versión móvil