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Anita desvela la gran mentira de su relación con Montoya en ‘Supervivientes’ y se lía la mundial

Del romance en la isla al silencio en el plató.

Anita Williams y Montoya se convirtieron en dos de los protagonistas más intensos de Supervivientes 2025. Conectaron desde los primeros días del reality, protagonizando momentos de gran ternura y complicidad que los catapultaron hasta la recta final. Ambos llegaron a la última gala como favoritos del público, dejando entrever una relación que parecía más fuerte que nunca.

Sin embargo, tras abandonar los Cayos Cochinos, el vínculo entre ambos ha dado un giro drástico. En el primer reencuentro tras la final, ya en España, sorprendieron a todos con una distancia fría y un silencio que contrastaba con su aparente unión durante el concurso. La expectación era máxima, y las cámaras no tardaron en captar la tensión que se palpaba entre ellos.

Durante el último debate del programa, los desencuentros se hicieron públicos. Montoya fue el primero en intervenir, intentando restar importancia a los rumores: “No está pasando nada de lo que se está hablando, son dimes y diretes… Lo mejor de todo es no enterarme”. Pero su falta de comunicación con Anita fue señalada por Suso Álvarez, quien le reprochó que ni siquiera le hubiera enviado un mensaje tras la final.

La herida que no cicatriza.

Anita, visiblemente dolida, no tardó en responder. Según ella, todo cambió tras recibir una indicación del equipo de producción: debía dejar las maletas de Montoya en recepción. “Fui a maquillaje, le saludé y no me contestó con la misma simpatía”, explicó. Miguel Frigenti, por su parte, la acusó de haber hablado mal del sevillano entre bambalinas, lo que ella no negó, reafirmando que el distanciamiento no era nuevo.

El intercambio fue subiendo de tono. “¿Qué me ocurre? Desde el principio fui real. Tú sabes que entré ahí muy jodida”, dijo Anita, mientras Montoya trataba de escudarse en su experiencia previa en el reality. La tensión se disparó cuando ella reveló un episodio privado: “Es que no sé, estoy en shock la verdad. De hecho, antes nos hemos encontrado y me dices ‘no me hables así’”.

El ambiente no mejoró cuando Montoya intentó desviar la conversación con un piropo en pleno plató. Sandra Barneda lo cuestionó de inmediato: “¿Se lo dices ahora porque estás en un plató de televisión y quieres quedar bien?”. Anita confirmó que, fuera de cámaras, Montoya le había reprochado cosas del pasado. “Me has dicho que te había decepcionado, que habías visto cosas… ¿Tú no habías perdonado y olvidado?”, lanzó con desazón.

La verdad incómoda sale a la luz.

Barneda fue directa y le pidió a Montoya que aclarase qué le había dicho su entorno tras salir. “Llegué y estuve con mi familia y me dijeron que ha sido muy heavy. Que desde el primer momento ha ido contra ti a intentar apagarte”, respondió él. A la vuelta de una tensa pausa publicitaria, la presentadora reveló que Anita había estado llorando. La joven, entonces, decidió contar su versión completa: “No esperaba un WhatsApp. Hubiera preferido que me hubieses dicho tú lo de las maletas”.

Montoya, por su parte, insistía en que no se había sentido valorado. “No me siento nada valorado desde que llegué… No estás valorando nada desde primera hora que he estado”, dijo antes de acusarla de no haber sido sincera. Fue el detonante del estallido de Anita, quien lanzó la bomba que cambiaría el tono del programa.

“Makoke, perdón, tenías razón. En Playa Misterio sí que hubo sexo”, admitió por primera vez en público, después de haberlo negado durante meses. Montoya, completamente descolocado, contestó: “Esto es muy ruin. Meter siempre la churra donde no se debe”. Anita, entre lágrimas, defendió su decisión de hablar: “Yo no lo quería contar… pero se pone así y lo he dicho por la presión. Yo no quería decir esto”.

Del reality al drama emocional.

La ruptura quedó sellada cuando Montoya, dolido y con la voz entrecortada, reconoció: “He tenido que convivir contigo y para mí ha sido traumático… Me has decepcionado. ¡Qué ruin! Te he dado mi apoyo”. La tensión acumulada durante el debate estalló también durante los cortes de publicidad, y ambos abandonaron el plató temporalmente por separado.

Sandra Barneda explicó que ambos concursantes estaban desbordados emocionalmente. Anita fue la primera en regresar, visiblemente afectada: “Yo no quería esto, te lo juro. Han ocurrido muchas cosas… Eso no iba a contarlo”. Montoya, al volver, expresó su hartazgo con una mezcla de rabia y tristeza: “Quiero ser feliz. Ya vale Sandra, ya vale… Me rindo de este juego”.

El que parecía uno de los vínculos más sólidos de la edición terminó bajo los focos de la polémica y el desencanto. En una gala final marcada por confesiones, lágrimas y reproches, quedó claro que lo vivido en la isla no siempre sobrevive al regreso a la realidad.