Álex, el joven de 21 años asesinado brutalmente por su padrastro delante de su madre en Cartagena

Álex, un joven de tan solo 21 años de edad, falleció en brazos de su madre tras recibir una puñalada mortal en el cuello a manos de su padrastro. Un crimen brutal, ocurrido en Cartagena, que ha dejado a la madre del chico completamente devastada: “Mi hijo se murió en mis brazos”.

Fuentes policiales han señalado que los hechos ocurrieron sobre las 23.10 del pasado sábado en una vivienda de la calle de Virgen del Romero, cuando se inició una discusión entre la víctima, de nacionalidad rumana, y su madre, cuando la pareja de la mujer reprochó al joven el tono de voz que estaba usando con su madre, entablándose una fuerte discusión entre ambos que acabó con el hombre, de 41 años y nacionalidad española, clavándole un cuchillo en el cuello a su hijastro, que se desangró y murió de forma fulminante.

Lo último que le dijo a la madre, Camelia, el agresor al ser detenido por la Policía Local fue: «Se va a salvar, todo saldrá bien». “¡Menudo hijo de puta!”, dice destrozada en una entrevista concedida al diario ‘El Español’. Por desgracia, ya era demasiado tarde cuando los servicios de emergencias llegaron al domicilio y solo pudieron certificar la muerte del joven.

Álex, era un chico tímido y responsable, con mucho talento para dibujar y una gran pasión por el universo de los superhéroes de Marvel. Precisamente, una afición no estaba bien vista por su padrastro, que estaba empeñado en forzar una buena relación con el joven a pesar de no hacer ningún esfuerzo por ganarse su cariño, tildándole de ‘friki’.

Jamás se le pasó por la cabeza a Camelia pensar que su pareja sería capaz de coger un cuchillo y cortarle el cuello a su hijo durante una insignificante discusión familiar. El joven se había enfadado con su madre por no comprarle preservativos y ambos se enzarzaron en una disputa que acabó de la manera más dramática posible.

“Álex me miró diciéndome: ‘No voy a permitir a este que me levante la mano porque no es mi padre’. Entonces, Alejandro corrió a por los cuchillos, se vino hacia nosotros y trató de meterle a mi hijo el cuchillo del pan en el ojo. Ahí fue cuando yo puse la mano para protegerle, me cortó, bajé el brazo y cuando levanté la cara, Álex tenía la puñalada en el cuello”, relata la mujer con lágrimas en los ojos.