El calor regresa con fuerza a España tras unos días de tregua y la Aemet ya anticipa un nuevo ascenso de las temperaturas

Después de varios días marcados por un ambiente algo más fresco, la presencia de tormentas y un ligero descenso de las temperaturas en buena parte del país, España vuelve a encaminarse hacia un nuevo episodio de calor intenso. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que durante el fin de semana los termómetros recuperen rápidamente valores muy elevados, con máximas cercanas o superiores a los 35 grados en numerosas zonas del territorio. Además, algunos puntos del sur peninsular podrían volver a registrar temperaturas por encima de los 40 grados, un escenario que recuerda al vivido durante la reciente ola de calor que afectó a gran parte de Europa y que dejó registros excepcionalmente altos para estas fechas.
Las previsiones oficiales apuntan además a que el comienzo de la nueva semana continuará la misma tendencia. El lunes se esperan nuevos ascensos térmicos y, de cara al martes, las máximas superiores a los 35ºC podrían extenderse por la mayor parte de la Península y Baleares. Solo el tercio norte quedaría relativamente al margen de este episodio, con temperaturas inferiores a los 30 grados, mientras que en zonas como los valles del Guadiana y del Guadalquivir no se descarta volver a superar la barrera de los 40 grados.
Jorge Rey sitúa entre el 11 y el 20 de julio el episodio más caluroso del verano
Más allá de las previsiones de la Aemet para los próximos días, Jorge Rey, conocido popularmente como el «niño meteorólogo» por sus predicciones basadas en el tradicional método de las cabañuelas, ya ha avanzado cuál podría ser el periodo más extremo del verano. En un reciente vídeo publicado en su canal de YouTube, el joven burgalés ha analizado cómo evolucionará el tiempo durante los meses de julio y agosto y ha asegurado que, tras un mes de junio que define como especialmente intenso desde el punto de vista meteorológico, el calor volverá a dominar claramente el panorama en España.
Según explica Rey, durante los primeros diez días de julio el verano quedará plenamente instalado en prácticamente toda la Península. Mientras que el norte podría mantener todavía temperaturas algo más contenidas, con valores inferiores a los 29 grados y la posibilidad de alguna llovizna débil, el centro y el sur experimentarían jornadas muy soleadas y con máximas que superarían ampliamente los 35 grados. En la fachada mediterránea también persistirá el ambiente cálido, aunque con temperaturas algo más moderadas, situadas entre los 30 y los 34 grados.
Las cabañuelas apuntan a máximas de hasta 44 grados en algunas zonas del sur
El momento más delicado, siempre según las previsiones elaboradas mediante las cabañuelas, llegaría entre el 11 y el 20 de julio. Es precisamente en ese intervalo cuando Jorge Rey considera que se producirá el episodio de calor más intenso del verano. En su intervención mantiene literalmente: «En julio esperamos un tiempo más cálido también con el episodio de calor más intenso entre el 11 y el 20 de julio, especialmente en el centro y sur de España». El joven considera que durante esos días predominará un ambiente muy seco, con lluvias prácticamente inexistentes salvo en el extremo norte de la Península.
El burgalés también advierte de que el ascenso térmico podría ser especialmente acusado en numerosas regiones del país. De hecho, sostiene que «Se podrían alcanzar máximas de 44ºC, especialmente en el valle del Guadalquivir», una cifra que situaría a varias zonas del sur entre las más calurosas de Europa durante esos días. Además, no descarta la aparición de tormentas aisladas en áreas montañosas como los Pirineos, Aragón o el interior de Cataluña, así como un breve episodio de calima que podría afectar al archipiélago canario.
La segunda mitad de julio seguiría siendo muy cálida, aunque con más tormentas
Una vez superado ese periodo de calor extremo, las previsiones de Jorge Rey apuntan a una ligera moderación de las temperaturas durante los últimos diez días del mes. No obstante, eso no significaría el final del ambiente veraniego, ya que el calor continuará siendo protagonista en gran parte del territorio. La diferencia sería que aumentaría la probabilidad de tormentas de evolución durante las tardes y aparecerían algunos frentes muy debilitados que afectarían principalmente al Cantábrico occidental, aportando algo más de inestabilidad al panorama meteorológico.
Respecto a las temperaturas previstas para el cierre de julio, el joven meteorólogo considera que el centro peninsular podría moverse entre los 34 y los 38 grados, mientras que en el sur seguirían registrándose valores cercanos a los 42 grados. En cambio, el noreste y parte del interior mediterráneo disfrutarían de un ambiente algo menos extremo gracias a una mayor presencia de nubosidad e inestabilidad, circunstancias que ayudarían a que las máximas permanezcan generalmente por debajo de los 35 grados.
Las previsiones oficiales y las cabañuelas no tienen el mismo nivel de respaldo científico
Conviene recordar que las previsiones de la Aemet se basan en modelos meteorológicos y observaciones científicas, mientras que las cabañuelas constituyen un método tradicional de predicción sin validación científica equivalente. Por ello, las estimaciones de Jorge Rey deben interpretarse como un pronóstico basado en ese sistema y no como una previsión meteorológica oficial. Para conocer la evolución más fiable del tiempo a corto y medio plazo, resulta recomendable consultar las actualizaciones publicadas por la Agencia Estatal de Meteorología.