Francesco Gianello tenía solo 14 años cuando murió de cáncer en enero de 2024 en Italia. El adolescente padecía un osteosarcoma de alto grado y, según la evaluación de los médicos designados por la justicia, sus posibilidades habrían sido muy distintas si hubiera recibido a tiempo el tratamiento convencional.
Sus padres optaron por seguir el llamado “método Hamer”, una terapia alternativa sin evidencia científica que relaciona las enfermedades con supuestos conflictos psicológicos. De esta forma, el menor no recibió inicialmente el protocolo de quimioterapia y cirugía indicado para su enfermedad.
El tumor todavía era operable
Los primeros síntomas aparecieron en diciembre de 2022. En marzo de 2023, el tumor seguía localizado, era operable y no presentaba metástasis. Sin embargo, el tratamiento se retrasó y la enfermedad terminó progresando hasta afectar a los pulmones y encontrarse localmente avanzada.
Los médicos Antonello Cirnelli y Franca Fagioli, encargados de la evaluación pericial para la justicia italiana, sostienen que Francesco podría haberse salvado si hubiera seguido los protocolos médicos previstos para este tipo de cáncer.
El tratamiento recomendado para un osteosarcoma de estas características incluía biopsia y estadificación inmediata, quimioterapia, cirugía radical y posteriormente una nueva fase de quimioterapia.
Un retraso decisivo
Según el informe pericial, el retraso de unos 45 días entre el diagnóstico y el tratamiento permitió que el cáncer avanzara. La estimación de supervivencia a cinco años pasó del 74,8 % al 45 % a medida que la enfermedad progresó.
La investigación judicial también estudia la posibilidad de que seguidores del método alternativo hubieran administrado al adolescente sustancias como artemisia. Este punto forma parte de las cuestiones analizadas por los investigadores y podría resultar relevante para determinar las responsabilidades en el caso.
El caso de Francesco ha vuelto a poner el foco en los riesgos de sustituir tratamientos médicos con eficacia demostrada por terapias alternativas no probadas, especialmente cuando se trata de enfermedades graves en menores.
Fuente: Informativos Telecinco.