Reaparición estelar en Las Ventas: una noche de música, estilo y mensajes claros

Rocío Carrasco ha vuelto al primer plano mediático tras varias semanas alejada del ruido y lo ha hecho en un escenario inmejorable: la emblemática Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid, donde Malú daba el pistoletazo de salida a su esperado espectáculo ‘7 noches’. Su presencia no pasó desapercibida ni por su actitud ni por su imagen renovada. La hija de la inolvidable Rocío Jurado acudió acompañada de su íntima amiga, la artista Anabel Dueñas, y disfrutó del concierto entregada, cantando algunos de los grandes éxitos de la sobrina de Paco de Lucía. A la salida, sonriente y relajada, atendió a los medios con una cercanía que evidenciaba que había sido una velada especial. “Lo hemos pasado genial”, vino a transmitir con su actitud distendida, celebrando el talento de Malú y la magia de una noche que, según dejó claro, fue “maravillosa”.
Un estilismo en negro que acaparó todas las miradas
Si algo marcó la reaparición de Rocío fue su apuesta estética. Eligió un total look negro cómodo e informal, pero cargado de personalidad, ideal para una noche de música en directo. La colaboradora combinó un top negro con una blazer de solapas estructuradas y un llamativo chaleco de pelo XXL que aportaba volumen y carácter al conjunto. Los pantalones anchos reforzaban esa sensación de comodidad sofisticada, mientras que las botas de plataforma con bordados florales multicolor añadían un toque original y rompedor. Sin una gota de maquillaje, mostrando su versión más natural, llevó su melena rizada recogida en un semirrecogido con volumen que enmarcaba su rostro. Pero si hubo un detalle que captó especialmente la atención fueron sus uñas larguísimas, de forma cuadrada y esmaltadas en un acabado multichrome —también conocido como tornasolado o iridiscente— que cambiaba de color según incidía la luz, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas de la noche.
Fidel Albiac y Anabel Dueñas, apoyos incondicionales
Tras disfrutar intensamente del espectáculo, Rocío abandonó el recinto madrileño junto a su amiga Anabel Dueñas, dejando patente la complicidad que las une. Unos pasos por detrás caminaba su marido, Fidel Albiac, muy sonriente y también satisfecho tras el concierto. La imagen de los tres saliendo juntos reflejaba estabilidad y tranquilidad, en contraste con las polémicas que en los últimos días han vuelto a situar a la familia en el foco mediático. La noche, sin embargo, parecía reservada únicamente para la música y el disfrute, al menos hasta que los micrófonos preguntaron por los asuntos más delicados.
Su tajante respuesta sobre Rocío Flores
La cordialidad de Rocío Carrasco no evitó que los periodistas le plantearan cuestiones incómodas, especialmente relacionadas con las recientes declaraciones de su hija, Rocío Flores. Lejos de entrar en confrontaciones públicas, la hija de Rocío Jurado fue clara y directa: «Ay, de verdad que no… no voy a entrar en eso. He pasado una noche maravillosa con Malú, ha tenido un espectáculo maravilloso, ha cantado maravilloso…». Sin perder la sonrisa pero marcando límites firmes, insistió: «De verdad, yo no voy a entrar en eso». Con esas palabras, dejó claro que no estaba dispuesta a reabrir heridas ni a alimentar titulares sobre un conflicto que continúa generando atención mediática.
“¡Anda hombre! ¡Pero qué dices!”: su reacción ante los rumores
Más rotunda aún se mostró cuando fue preguntada por los rumores que apuntaban a un supuesto distanciamiento con Terelu Campos y Carmen Borrego. Visiblemente sorprendida, reaccionó con espontaneidad: «¡Anda hombre! ¡Pero qué dices!». Y zanjó cualquier especulación con una frase contundente: «Familia, no hay más». Con esa declaración, Rocío quiso desmontar de raíz las habladurías y reafirmar la solidez de su relación con las hermanas Campos, enviando un mensaje claro de unidad frente a las interpretaciones externas.
El origen de la polémica: las palabras de Rocío Flores
Estas respuestas se producen después de que Rocío Flores, durante el cumpleaños de su tía Gloria Camila, realizara unas declaraciones muy críticas hacia Carmen Borrego y el entorno de las Campos. «Han sido personas que nunca he tratado, que ellas han hablado de mí lo que les ha dado la gana y más… Carmen Borrego, por ejemplo, ha hecho una portada hablando de mí… Ellas sí son personas que me han faltado el respeto y que han hablado de mí, y yo nunca lo he hecho de ellas, aun teniendo las posibilidades de poder salir a defenderme». Además, añadió: «con toda sinceridad, decirle a la gente que se deje de mentir, que la historia que han contado las Campos durante muchísimos años es mentira. A partir de ahí, yo jamás en mi vida les he faltado el respeto a ninguna de ellas. Al final, es más el problema que ellas tienen y la inquina que tienen ellas conmigo». Son personas que siempre han tenido su postura muy clara, que han tenido una relación con mi madre y que, bueno, al final han hablado de más sin tener ni idea de mi vida. Son personas que no han vivido absolutamente nada conmigo», dijo visiblemente enfadada. Unas palabras que reavivan una tensión pública que parece lejos de apagarse.
Una vida bajo el foco permanente
La vida de Rocío Carrasco continúa marcada por la exposición mediática y por las controversias familiares que, de manera recurrente, vuelven a ocupar titulares. Sin embargo, en esta ocasión, la protagonista quiso que la música y la amistad fueran las verdaderas estrellas de la noche. Su reaparición en Madrid no solo evidenció su apoyo incondicional a Malú, sino también su intención de mantenerse firme, serena y dueña de su propio relato. Entre estilismos cuidados, respuestas medidas y sonrisas cómplices, Rocío demostró que, pese al ruido, sigue caminando con paso seguro bajo los focos.
