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Es una persona… El matriminio de Pedroche y Dabiz Muñoz pende de un hilo tras sus últimas declaraciones

El rostro menos conocido de Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz: luces y sombras de un matrimonio público

Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz han sido, durante años, uno de los matrimonios más queridos de la escena mediática española. Ella, la carismática presentadora de las Campanadas en Antena 3 y colaboradora de *Zapeando*; él, el talentoso chef que ha revolucionado la alta cocina con su restaurante DiverXo. Juntos, han construido una relación que parece salida de un cuento moderno. Sin embargo, detrás de las imágenes perfectas en las redes sociales y los logros profesionales, se esconde una historia llena de matices, desafíos y momentos de reflexión.

La llegada de su hija, Laia, fue un hito que transformó la vida de ambos. Para Pedroche, la maternidad supuso una etapa de cambios que decidió compartir con sus seguidores y, posteriormente, plasmar en su primer libro, *Gracias al miedo*. Pero, como toda relación de pareja, la suya también enfrenta retos, y recientemente, Pedroche se ha sincerado sobre las complejidades de convivir con un hombre tan apasionado como tormentoso.

La cara oculta del perfeccionismo: “Él es una persona infeliz”

En una entrevista para el podcast *La fórmula del éxito*, presentado por Uri Sabat, Pedroche se abrió sobre una faceta poco conocida de su matrimonio: la obsesión y el perfeccionismo que caracterizan a Dabiz Muñoz. «Él me supera con creces», confesó la presentadora, refiriéndose a las altas exigencias que su marido se impone a sí mismo y a los demás.

Según Pedroche, hay pocas cosas que realmente consiguen arrancarle una sonrisa a Muñoz: correr, pasar tiempo bañando a su hija y ciertas experiencias gastronómicas específicas. “Eso no mola. Molaría que él estuviera muy feliz y muy contento cocinando en DiverXo”, afirmó, dejando entrever la lucha interna del chef entre su amor por la cocina y la insatisfacción constante que le persigue.

La presentadora no ocultó su preocupación por el bienestar emocional de su marido, describiéndolo como una persona «muy tormentosa». Aunque Pedroche intenta recordarle a diario las razones por las que debería sentirse realizado, reconoce que Muñoz parece sentirse cómodo en su propia tormenta.

¿Un matrimonio al borde del abismo?

Las declaraciones de Pedroche no pasaron desapercibidas y rápidamente desataron rumores en las redes sociales sobre una posible crisis en la pareja. Sin embargo, lejos de tratarse de un relato de desamor, lo que Pedroche describió es la lucha cotidiana por equilibrar el perfeccionismo extremo con las pequeñas alegrías de la vida. «Soy un poco madre de David», confesó la presentadora, refiriéndose a su esfuerzo constante por guiar a Muñoz hacia una felicidad más sencilla y duradera.

La vallecana reconoció que, aunque su marido ha empezado a encontrar consuelo en su familia, el proceso es lento y, en ocasiones, frustrante. «De forma egoísta, me gustaría que lo hiciera más», añadió, dejando claro que sus palabras eran tanto un deseo como una declaración de amor y apoyo.

Un libro, un matrimonio y una vida bajo la lupa

El libro de Pedroche, *Gracias al miedo*, no solo relata su experiencia como madre, sino que también arroja luz sobre cómo los cambios en la vida personal afectan a las dinámicas de pareja. En sus páginas, se intuye el esfuerzo que ambos ponen para compaginar sus carreras, sus responsabilidades familiares y su relación.

Mientras tanto, las redes sociales y los programas de televisión siguen debatiendo sobre si las palabras de Pedroche son una muestra de vulnerabilidad o el preludio de algo más grave. Lo cierto es que, como ella misma ha reconocido, vivir al lado de una persona perfeccionista hasta el extremo es un reto, pero también una oportunidad para crecer juntos.

¿Será este un punto de inflexión en su relación? Solo el tiempo lo dirá, pero por ahora, Pedroche y Muñoz siguen siendo un ejemplo de cómo las parejas públicas también enfrentan desafíos privados.