Una despedida inesperada.
El mundo de la cultura se viste de luto tras el inesperado fallecimiento de la actriz Itziar Castro a los 46 años. La triste noticia fue compartida por el director de cine Frankie De Leonardis en redes sociales. Aunque aún se esperan los resultados de la autopsia, se sospecha que la causa fue un paro cardiaco. Recientemente, Castro había compartido una emotiva carta dirigida a su yo infantil, la cual resonó profundamente entre sus seguidores.

Itziar Castro dejó una huella imborrable en el corazón de sus fans. En su carta, instaba a soñar y luchar por esos sueños, a pesar de los obstáculos y dificultades. Reconocía que su vida y su lucha serían inspiración para muchos, en un mundo donde la diversidad de género sería más aceptada y las niñas podrían aspirar a cualquier sueño sin limitaciones.
El descubrimiento de una enfermedad oculta.
Durante la pandemia del coronavirus, la vida de Castro tomó un giro inesperado. Al convertirse en musa de un proyecto artístico de Botero, reveló su batalla contra el lipedema, una enfermedad crónica que hasta entonces era desconocida para muchos. Un seguidor atento fue quien primero detectó los signos de la enfermedad en Castro y le sugirió la posibilidad de que la padeciera.

El lipedema es una enfermedad inflamatoria caracterizada por la acumulación anormal de grasa, que puede obstruir el sistema linfático y causar linfedema secundario. Castro confirmó su diagnóstico tras consultar con un médico, uniéndose así al 11% de las mujeres españolas afectadas por esta condición. La actriz compartió que el lipedema suele manifestarse durante periodos de cambios hormonales significativos.
A menudo confundido con la celulitis, el lipedema presenta síntomas que no siempre son evidentes para los profesionales de la salud. Castro relató una experiencia durante el rodaje de ‘Vis a vis’, donde tuvo que detenerse debido a la hinchazón y el dolor en las piernas, lo que inicialmente se diagnosticó erróneamente como una infección. Con el tiempo, comprendió que estos síntomas eran en realidad manifestaciones de su lipedema.

Castro discutió abiertamente sobre el lipedema, admitiendo que no se puede curar con dieta o ejercicio. Sin embargo, mencionó que existen tratamientos conservadores para controlar su progresión. El tratamiento definitivo para esta enfermedad es quirúrgico, consistiendo en la eliminación de las células grasas afectadas mediante una técnica que protege los vasos linfáticos.