21 trabajadores de atención al cliente contaron cuáles fueron las reclamaciones más locas que han recibido

Trabajar de cara al público siempre es complicado. No solo hay que atender las preguntas de los clientes, y brindarles la mejor atención posible, sino que además hay que hacerlo con una sonrisa.

Pero, ¿y si sus reclamaciones son tan particulares que nos hacen dudar de si nos están hablando en serio o no? Es precisamente lo que ocurrió cuando una tuitera que trabaja en un museo compartió una insólita experiencia.

Tras su tuit, muchos otros usuarios compartieron sus propias experiencias, y son simplemente geniales.

1.

Hoy una mujer se puso borde conmigo porque no sabía que los tigres dientes de sable se habían extinguido y esperaba que el museo exhibiese uno vivo. Vía.

2.

Atendía la línea telefónica pública de un centro científico durante el eclipse solar de 2017. Un hombre llamó para quejarse de que no había sido tan bueno como el de 1979.

Yo: Disculpa, caballero, ¿está llamando para quejarse de… el sol?

Él: Bueno, SOIS un museo de ciencia. Vía.

3.

Aunque fueron muy educados al respecto, cuando trabajaba en un museo arqueológico noruego, unos visitantes me preguntaron si los vikingos estaban en algún tipo de reserva hoy en día. Vía.

4.

Trabajaba operando el telesillas en un resort de esquí durante el verano. Mis preguntas favoritas de los visitantes eran:

¿A qué altura los ciervos se convierten en alces?

¿Cómo hicisteis para subir esas piedras? (Por si hace falta la aclaración, estábamos en lo alto de la montaña.) Vía.

5.

Cuando trabaja en un museo, un visitante se enfadó conmigo porque querían “caminar por el Titanic” y porque estábamos “engañando a la gente” por no tener el Titanic auténtico. Vía.

6.

Pero eso no es nada comparado con los cientos de personas que me preguntaban si los artefactos que teníamos eran “los verdaderos de la película”.

No. Son los verdaderos del barco.

“Del barco de la película”. Vía.

7.

A un visitante le tuvimos que devolver el dinero porque nuestra exhibición “Dinosaurios vivos” no tenía dinosaurios vivos. Vía.

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8.

Mi hermana trabaja en un zoo y una vez una señora se enfadó con ella porque todo lo que había eran “animales y algunas plantas”. Vía.

9.

Trabajaba en una tienda y un hombre vino a devolver un reloj que había comprado el día antes porque cuando llegó a casa se dio cuenta de que “no daba la hora correctamente”. Le dije que era fácil ponerlo en hora y lo hice delante de él, pero se negó y dijo que quería comprar uno nuevo. Vía.

10.

Un usuario de una biblioteca se enfadó porque no teníamos libros que mostraran fotografías de ángeles. No de estatuas u obras de arte, sino de ángeles reales. Vía.

11.

Trabajaba en un museo y alguien se enfadó conmigo porque no había dinosaurios en el museo. Todos los museos son museos de historia natural, por lo que parece. Vía.

12.

Me recuerda a aquella ocasión en la que una señora se enfadó en la tienda de tatuajes en la que trabajaba, porque íbamos a tardar tiempo en dibujar el tatuaje, y nunca había oído hablar de que ese paso fuera necesario. Vía.

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13.

Trabajaba en un planetario y tras los espectáculos de estrellas del fin de semana visitábamos nuestro observatorio para observar lo que el clima permitiese en ese momento. Las noches nubladas, la gente preguntaba “¿no tenéis un filtro para estas ocasiones?” Vía.

14.

Cuando trabajaba en Target, un día fue exageradamente intenso y empecé a estresarme. De pronto aparece un señor, y me pregunta: ¿Dónde tenéis los roedores?” Le dije: “… Señor, no somos una tienda de mascotas”. Lo que necesitaba en realidad era un ratón de ordenador. Le miré muy mal. Vía.

15.

Cuando trabajaba en un crucero, había invitados que pedían una devolución del dinero porque estaba lloviendo en la cubierta de la piscina, y querían saber por qué Disney no era capaz de controlar el clima a bordo. Vía.

16.

Trabajé en un jardín botánico en Canadá, y una vez alguien perdió la cabeza porque no teníamos tulipanes, y esa era la única razón por la que había venido. Era julio. Vía.

17.

Trabajaba en un planetario. Cada vez que había una lluvia de meteoritos, o un eclipse para el que teníamos un evento de observación, los padres protestaban y querían saber por qué lo programábamos una noche de colegio. Vía.

18.

Contratamos un tour de artefactos egipcios, y un tipo preguntó al guía qué significaban las inscripciones. El guía contestó, pero el tipo quería saber cómo podían “estar seguros”. El guía le explicó que había investigadores y traductores, pero el tipo insistió que “dado que ÉL no podía leerlo, seguro que se estaban inventando las palabras.” Vía.

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19.

Un amigo mío trabajó en la atención telefónica de un zoo cuando era adolescente. Una vez le preguntaron si los animales estaban funcionando mientras llovía. Pensaban que eran robots. Vía.

20.

Hay personas que se han enfadado conmigo al final de un tour porque no teníamos duendecillos, a pesar de que ya les dijo que no antes de que compraran las entradas. Vía.

21.

Trabajaba en un museo de historia viviente que mostraba la vida en la frontera a finales de los 1700s. Una mujer se enfadó con el herrero por hacer clavos, ya que según ella “por aquel entonces, no existían”.

Le contestó: “No, señora. A Cristo le crucificaron con velcro”. Vía.

Y a ti, ¿te ha pasado alguna vez algo similar en tu trabajo?