20 personas a las que por la mañana les vendría mejor un abrazo, y no hacer cosas importantes

Las mañanas pueden ser duras. Hay días que te levantas lleno de energía, pero otros a duras penas te arrastras fuera de la cama. Y te conviertes en alguien completamente incompetente que fracasa incluso con las tareas más sencillas.

Poner el café con éxito, o hacerte una tostada sin que se caiga —con la mantequilla hacia abajo—, se convierten en proezas. Si no te lo crees, echa un vistazo a esta recopilación. Te prometemos que te asombrará lo diversas que pueden ser las primeras horas de la mañana.

“Pues, buenos días”

Cuando incluso las acciones aprendidas hasta el automatismo fallan

Cuando decides por la mañana que es hora de renovar tu vajilla, pero aún no lo procesas del todo

“Tengo una selección de fotos que ilustran lo incapaz que soy de pensar por la mañana”

Cuando la necesidad de dormir es físicamente irresistible

“El mensajero me envió esta foto como prueba de que mi pedido ha sido entregado”

“Gran comienzo de lunes”

“A las 5 de la mañana, mi armario del baño decidió que era hora de darme un ligero ataque al corazón”

“El día comenzó con la red de mi ventana volándose. ¿Por qué a mí?”

Todo es culpa de la gravedad

Cuando tu cerebro es todo un bromista por la mañana

“Al principio no podía entender dónde fallaba el sistema, y ​​solo después de abrir el azucarero entendí el error de las operaciones lógicas. Necesito dormir un poco más”

El gato estaba extremadamente feliz con tales sorpresas, por supuesto

Bueno, se equivocó un poco, a quién no le pasa

Cuando la distracción es tu segundo nombre

“Cualquiera a quien le muestre esto pensará que el gato derribó mi tazón de cereal. Pero, de hecho, lo que arruinó mi mañana fue la mesada rota”

“Necesito recordar que la jarra de café debe colocarse dentro de la máquina de café”

Nivel de somnolencia: Dios

La mañana nunca es buena

“Revolví toda la habitación en busca de mis lentes, revisé la ropa de cama e incluso miré debajo del colchón. Y luego sentí que había algo en mi espalda”

Y tú, ¿cómo sueles empezar tu día?