12 Consejos para lidiar con los niños sin necesidad de recurrir a los castigos

La crianza no es nada fácil, los niños no llegan con un manual de instrucciones, las rabietas, los caprichos, etc. no son fáciles de llevar, muchas veces perdemos la paciencia, pero eso se puede evitar con el diálogo y con algunos de los consejos que os mostramos a continuación:

Intenta comprender las necesidades de tu hijo

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Un niño con mal comportamiento quiere, generalmente, llamar la atención de un adulto, aunque sea de manera inconsciente. Habla con él e intenta comprender que es lo que le ocurre.

Tiempo de calidad

Si has decidido tener hijos, no olvides que has asumido un compromiso con ellos y que deberás cuidarlos, pero también jugar y hablar. Debes entender que necesitas darles tiempo de calidad. Jugar, reír, hacer deporte, todo el tiempo que pases con ellos será lo que más recuerden de adultos.

Deja los problemas de tu trabajo en la oficina

Si llegas a casa del trabajo con estrés y con poca paciencia, es la peor de las maneras de pasar el rato con tus hijos, ellos notarán que no estás tranquilo y ese estrés se les contagiará.

Demuéstrales que te importan sus problemas

Haz preguntas a tus hijos siempre, pregúntales: “¿Qué te está ocurriendo?”, “¿Cómo te sientes con eso?”, “Háblame más sobre lo que le hiciste a tu hermano…”.

Esto ayuda a los padres a manejar los sentimientos del niño.

Sé claro

Los niños necesitan escuchar las reglas más de una vez para entenderlas claramente, y los padres deben ser pacientes y repetirlas tantas veces como sea necesario.

Evita discutir por todo

A partir de cierta edad, puedes responsabilizar a tus hijos para que realicen pequeñas tareas domésticas, tales como arreglar la cama y guardar los juguetes. En esa fase, si rompen algo, por ejemplo, evita gritar o regañar. Recuerda que eso también te puede suceder a ti, y que las cosas se rompen.

Enséñales a resolver las cosas con calma

Enséñale a tu hijo a calmarse, dile que se retire a un lugar tranquilo en donde pueda respirar y esperar a que se le quite la rabia.

“Terapia” del abrazo

A menudo, la agresividad y las rabietas indican que necesitan cariño. Deja que se calme y habla con él. Demuéstrale que, apenas se tranquilice, se ganará un gran abrazo. Será una “recompensa” que tu hijo no olvidará jamás.

Evita las listas interminables de tareas

Si ni siquiera nosotros, ya adultos, podemos cumplir con listas de tareas interminables, imagina a un niño que pasa horas en el colegio, más deberes, más extraescolares, etc. a veces les exigimos demasiado.

Sé flexible

Ser flexible no quiere decir perder autoridad ni dejar que los niños dicten las reglas de la casa. Puedes permitir que escojan entre hacer la tarea en la mesa de la cocina o en el cuarto…Eso no te quitará autoridad y los hará sentir más responsables. Además, estarás estimulando su independencia.

Da el ejemplo

Los niños hacen lo que ven en casa, se fijan en lo que hacen sus padres y les imitan, se un buen ejemplo para ellos.

Trabaja el refuerzo positivo

La idea aquí es mostrar, por medio de dibujos e ilustraciones, lo que tu hijo hizo bien, y reforzar positivamente las cosas buenas y los buenos comportamientos. Si al final de la semana tiene muchas “sonrias” dale un premio como ir al cine en familia.

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