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Dormía maquillada para que su novio no conociera su secreto… pero un día se le olvidó

Son muchas las celebrities que han aparecido últimamente sin maquillaje. Por ejemplo, tenemos el caso de Sharon Stone, que publicó una imagen justo el día que cumplía 58 años, con el objetivo de demostrar que no necesita maquillaje para estar estupenda. La actriz Julia Roberts, a través de su cuenta de Instagram, también compartió una fotografía en la que aparecía sin maquillaje, junto a un impactante mensaje.

Pero posiblemente el caso más sonado fue el de Alicia Keys. “Tiempo de descubrirse“, fue el título de la carta que la cantante publicó el pasado 31 de mayo, y en la que la diva del soul aseguraba que había dejado de usar maquillaje para sentirse más segura. Pero no se quedó solo en palabras: desde ese día hace campaña para mostrar a las mujeres de una manera más natural.

El gesto de la cantante ha sido alabado por muchos. Y en nuestro país, la presentadora Anne Igartiburu recientemente se ha sumado a su campaña #nomakeup —”sin maquillaje. La presentadora de Corazón sacó en directo dos discos limpiadores de algodón con los que se retiró el maquillaje en directo.

Una publicación compartida de Paula Echevarria (@pau_eche) el

También hizo lo propio Paula Echevarría, que recientemente ha publicado una imagen en Instagram en la que aparece al natural, sin maquillaje ni peluquería, recién salida de la piscina. Una apuesta que fue muy bien acogida en la red social, ya que consiguió casi 70.000 likes, y la publicación se llenó de comentarios muy positivos.

El caso de nuestra protagonista de hoy es muy diferente: en su caso, el maquillaje era una manera de ocultar una enfermedad que prácticamente nadie de su entorno conocía, y que le generaba grandes problemas de autoestima. El vitíligo es una enfermedad de la piel que causa manchas blancas en distintas partes del cuerpo, y que ocurre cuando se destruyen los melanocitos, las células que producen el color o el pigmento de la piel. El vitíligo también puede afectar los ojos y las membranas mucosas —tales como el tejido dentro de la nariz y la boca.

No se sabe cuál es exactamente la causa de esta enfermedad y podría ser una enfermedad autoinmune, un tipo de enfermedad que se desencadena cuando el sistema inmunitario se equivoca y ataca algunas partes del cuerpo. En el caso del vitíligo, el sistema inmunitario puede destruir los melanocitos de la piel. Aunque también es posible que uno o más genes aumenten la probabilidad de que una persona padezca la enfermedad.

Mientras algunos investigadores creen que los melanocitos se destruyen a sí mismos, otros consideran que un acontecimiento determinado, como una quemadura de sol, o el estrés emocional, puede causar el vitíligo. Sin embargo, aún no se ha comprobado que estos acontecimientos sean causa directa de la enfermedad.

Lo que sí se conoce son los problemas de autoestima que causa el vitiligo a quien lo padece. Como a nuestra protagonista, Keira Walcott, una joven británica que sufre esta enfermedad desde los diez años.

Keira lleva toda la vida luchando para que los demás no vieran las manchas blancas de su rostro, y con 15 años descubrió una mezcla con la que podía conseguirlo: la joven pedía a Estados Unidos un maquillaje de camuflaje y maquillaje teatral, fundía ambos productos en una sartén, y creaba una auténtica masa como el cemento que luego se aplicaba en la cara.

“Mi confianza era tan baja que la única forma en que encontré el coraje para enfrentarme al mundo era con base de maquillaje.”

Pero en 2015 el amor llegó a la vida de Keira… y con él el miedo a que su pareja la viera su aspecto real. Así que la joven se pasó siete meses sin quitarse el maquillaje, ni siquiera por las noches. En el momento del día en el que otras mujeres limpiarían su cara de maquillaje, ella reforzaba el suyo con otra base aún más fuerte.

“Mientras muchas mujeres se quitan el maquillaje para dormir, yo retocaba mi base antes de ir a dormir, luego ponía más a primera hora de la mañana.”

Hasta que un día su maquillaje no aguantó las altas temperaturas, y se derritió sobre la almohada… dejando su verdadero rostro al descubierto.

“Owen me aceptó tanto cuando supo la verdad que supe que tenía que tratar de convertir mi batalla con la condición en algo positivo. (…) Casi no tuvo ninguna reacción, solo lo aceptó y me dio un abrazo. Me sentí idiota por ser tan paranoica y fue un alivio dejar la verdad fuera.”

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

A esta chica se la suda lo que digan de su cuerpo, y manda un mensaje a todos aquellos que tienen complejos.

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